La pelota a mano profesional, a la espera de la gran final del Manomanista entre Olaizola II y Martínez de Irujo, se adentra hoy en el Torneo Naturgas de Parejas. Larrabetzu acoge esta tarde (17.30, Telecinco) la primera semifinal. Íñigo Leiza y Zearra se enfrentan a Oinatz Bengoetxea y Peñagarikano.
Los favoritos para los hombres de las apuestas, como es el caso de Juan Luis Arrarte, son el dueto «formado por los vizcaínos, Leiza y Oier Zearra». Aunque puntualiza que nunca hay que desdeñar al navarro, «porque es un pelotari inminentemente competitivo y que le pone un precio muy alto a sus derrotas».
El delantero de Lemoa ha firmado un Manomanista de nota. En su debut entre los grandes de la modalidad llegó hasta cuartos de final. Su primera víctima fue (22-6) Fernando Goñi. A continuación, le hizo vivir una de las tardes más aciagas de su carrera profesión (22-7) a Abel Barriola, que desde ese día se encuentra desaparecido.
En el siguiente peldaño eliminó (22-20) a Asier Olaizola. Y cayó derrotado (22-17) ante Sebastián González. En su descargo conviene subrayar que terminó el partido con sus manos 'picadas'. Los técnicos de Asegarce han tomado nota de sus buenas actuaciones y ahora le han premiado con la participación en un Torneo importante.
Su compañero, Oier Zearra, después de entrar en la final del Parejas junto a Olaizola II, abandonó el Manomanista a las primeras de cambio y por la puerta de atrás. Rubén Beloki lo apartó de la competición (22-12) con absoluta comodidad. A hora se mete de lleno en una de las especialidades donde mejor se expresa: el parejas.
«Contrarios hoscos»
Sus rivales a la victoria, Bengoetxea VI y Peñagarikano, son en opinión de Salvador Bergara, «contrarios hoscos y que suman entre ambos mucho juego. El de Leiza, además de regalar muy poco, es un trabajador nato. Peñagarikano ha aumentado su autoestima después del Manomanista y viene mostrandose desde entonces como un zaguero muy complicado de batir», añade el preparado de Etxalar. Por lo tanto, según las estimaciones previas, encuentro muy abierto y en que jugarán un papel trascendental los respectivos zagueros.