Los conductores aficionados a pisar el acelerador a fondo cuando el semáforo está a punto de saltar a rojo tienen un buen motivo de preocupación. Desde hoy, el Ayuntamiento controlará a través de una cámara fotográfica el cruce entre Pío XII y la calle Florida, en el Ensanche. El dispositivo se activará de forma automática cuando se produzca la infracción y ello se traducirá en una multa que le llegará a casa en los días siguientes. ¿La cuantía? 92 euros: una cena para dos en un buen restaurante, un regalazo para el niño o un elegante par de zapatos. Y todo por robar unos segundos al tiempo de viaje.