El regidor vitoriano, Alfonso Alonso, avanzó ayer que tratará de llevar a cabo una reunión con los representantes del grupo socialista para testar la salud del pacto de vivienda que ambos partidos sellaron en 1999, y que ha permitido colocar a Vitoria a la cabeza de España en materia de viviendas protegidas y expansión urbana. El motivo de la inusual cita son las últimas tensiones entre ambos partidos en materia de Urbanismo, lo que quedó patente en la comisión de esta materia celebrada el pasado martes.
«Por el capricho de un concejal», dijo ayer Alonso en referencia velada al portavoz socialista, Patxi Lazcoz, «se estuvo a punto de paralizar 6.000 viviendas, ya que pidió informes jurídicos sobre asuntos de trámite, que jamás han sido informados por los abogados de la casa», se encendió ayer el alcalde. En la comisión, Lazcoz justificó la demanda por la «desconfianza» hacia el equipo de gobierno tras el 'escándalo' de los pisos tutelados de la plaza de toros.
«Quiero reunirme con el PSE porque el fin del pacto de vivienda sería una mala noticia para la ciudad», apuntó ayer Alonso, quien rogó a los socialistas que «mantengan el espíritu de cooperación». «Entiendo que quieran criticarme, pero les pido que lo hagan al margen de la vivienda, porque hemos conseguido cosas importantes», zanjó el alcalde.