El secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, ha explicado hoy que su partido se va a "centrar" en los problemas reales de los vascos, frente a la política "ineficaz" del Gobierno autónomo y la postura "arrugada y complaciente" con él del PSE-EE. Barrio ha presentado hoy la convención que los populares vascos celebrarán en Vitoria el próximo sábado con el lema 'Cada vez más necesarios' y que será clausurada por la presidenta del partido en el País Vasco, María San Gil.
El secretario general de los populares vascos ha dicho que esta reunión servirá para "renovar el compromiso" de los concejales, junteros, parlamentarios, diputados y senadores con los ciudadanos vascos y para analizar el año de legislatura en el Parlamento vasco. A juicio del dirigente del PP, en la actualidad se está dando un "deterioro progresivo y una conflictividad sin precedentes" en la Sanidad pública, la Universidad del País Vasco está viviendo "sus peores momentos" y el tripartito padece unas "guerras internas" que afectan a la gestión del Gobierno y se "proyectan" contra la sociedad.
Ha criticado que ante esta situación, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, no diga nada y se limite a "seguir pensando en sus obsesiones, en mesas extraparlamentarias, en cómo sentar en ellas y cómo se da acomodo a Otegi y Batasuna o en Montenegro". Barrio considera que el tripartito que sustenta al Ejecutivo de Vitoria ha caído "de forma estrepitosa en un perfecto descrédito" ante la opinión pública, y que, ante ello, el PSE-EE adopta una postura "arrugada y complaciente".
"Cheque en blanco"
Según Barrio, los socialistas son "corresponsables de las políticas ineficaces del Gobierno vasco", porque con su apoyo a los presupuestos de este año "le dieron un cheque en blanco" y "avalaron" las cifras de la Sanidad y la Universidad, por ejemplo. Ha insistió en que el tripartito "se neutraliza a sí mismo y paraliza la acción de Gobierno" por discrepancias internas y el PSE-EE, por indicaciones de la dirección del PSOE, "ofrece a Ibarretxe comodidad, pero no eficacia", sin ser "ni gobierno ni oposición".
Por ello, el PP pretende en esta convención ratificar su posición "diametralmente distinta" a las políticas que realizan los demás partidos y "centrar" su discurso en intentar resolver los problemas reales de los ciudadanos y "no en asuntos etéreos que sólo interesan a las ejecutivas de los partidos".