Sólo quien haya recorrido uno por uno los 439 núcleos rurales, pueblos o villas que integran Álava puede presumir de conocer de verdad el territorio histórico. Pocas provincias son tan dispersas como ésta y menos aún pueden alardear de mantener en pie 40 pueblos en los que viven menos de 10 vecinos, según los datos del padrón recopilados por este periódico. Son pequeños y muchos van camino de serlo aún más, como los trece que han perdido algo de su exigua población en los últimos cuatro años. Basta con que fallezca un vecino o que una familia se traslade a vivir a otro lugar para que se rompa su débil equilibrio.