La presidencia austriaca de la UE solicitará mañana al Parlamento Europeo, a petición española, que reabra el debate para aceptar el uso limitado del euskera, el catalán y el gallego, según anunció ayer el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. «Somos conscientes del problema. Vamos a plantearlo para ver si podemos ayudar», confirmó una portavoz austriaca.
La mesa de la Eurocámara rechazó el 26 de abril la petición del Gobierno español para permitir el empleo de las lenguas cooficiales en las comunicaciones escritas de los ciudadanos a la Eurocámara. Moratinos se mostró optimista sobre la posibilidad de «invertir» dicha decisión, que calificó de «muy poco afortunada» y que dijo se adoptó en una «sesión poco transparente y muy opaca». El ministro recordó que otras instituciones comunitarias, como la Comisión, el Consejo y el Comité de las Regiones, ya aceptan el uso de esas lenguas.
La intervención de la presidencia se acordó tras una reunión entre los secretarios de Estado para Asuntos Europeos de España, Alberto Navarro, y de Austria, Hans Winkler. Éste viajará hoy a Estrasburgo, donde la Eurocámara celebra su pleno esta semana, con el objetivo de discutir la cuestión mañana. La mesa del Parlamento Europeo tiene previsto volver a tratar el asunto este jueves, tras sendas peticiones de los grupos Verde y Liberal.