El Correo Digital
Martes, 16 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
GUIPÚZCOA
GUIPÚZCOA
La lluvia y el aforo del polideportivo de Ermua deslucieron la tarde del 'Euskal Jaia'
La organización justifica su actuación tras las protestas de numeroso público que quedó sin poder ver el espectáculo por falta de espacio
La lluvia y el aforo del polideportivo de Ermua deslucieron la tarde del 'Euskal Jaia'
POLIDEPORTIVO. Una vista del escenario final del Euskal Jaia de Ermua. /JULIO CALLEJA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La lluvia y el aforo del polideportivo impidieron que numeroso público pudiera ver el alarde de danzas del XXIX Euskal Jaia de Ermua. Esta actividad se celebró el domingo 7 de mayo.

Los pasacalles de la mañana se desarrollaron con gran éxito debido a que aún brillaba el sol, pero el problema surgió por la tarde, cuando una tromba de lluvia obligó a los organizadores, de los grupos de danzas vascas de Ermua, a trasladar el alarde de danzas a un lugar cubierto. La entrada limitada de público fue lo que provocó el malestar entre las personas que tuvieron que quedarse fuera del recinto.

Según explican los organizadores, «sabíamos que el polideportivo tenía un aforo limitado, ya que nos habían hecho firmar como responsables del evento. A pesar de esto decidimos que nuestra máxima prioridad era poder celebrar el alarde para que los dantzaris, que comprendían edades entre los 5 y 15 años, pudieran disfrutarlo con las garantías de seguridad exigidas y ante un público que no sufriera las inclemencias del tiempo».

Por tanto, la organización se limitó a celebrar la fiesta en el recinto cubierto con más aforo existente en el pueblo: el polideportivo municipal.

La celebración en el interior de un edificio obligó a estos responsables a cumplir unas normas establecidas por el Departamento de Juegos y Espectáculos del Gobierno vasco.

Según este departamento, en el interior del recinto hubo 701 personas (entre dantzaris y público que ocupaba las gradas) viendo el espectáculo, pero, debido a las normas impuestas, muchas otras personas quedaron fuera e increparon a los organizadores por su actuación.

Esto ha provocado que los responsables quieran explicar los motivos que llevaron a esta situación y su malestar, «porque los encargados de controlar el aforo eran dantzaris de uno de los grupos que organizan el Euskal Jaia año tras año. Que lo hacemos sin ánimo de lucro y el único beneficio que sacamos es la propia celebración, con lo que ello conlleva para la cultura de nuestro pueblo».

Ellos creen que « los dantzaris deberían ser los verdaderos protagonistas, y en nuestra opinión, lo fueron».

Desde Gure Ametsa y Txindurri quieren aclarar que «uno de los límites que nos impusieron desde el Departamento de Juegos y Espectáculos del Gobierno vasco fue que el aforo se debía limitar a la ocupación de las gradas, con la prohibición clara de no poder ocupar el pasillo ni las escaleras, por ser vías de salida en caso de emergencia».

Apoyo municipal

Además recalcan que «nosotros éramos los encargados de controlar el acceso, no los que creamos las normas, sólamente teníamos obligación de cumplirlas».

El Ayuntamiento de Ermua también ha realizado un escrito que se puede leer en la web municipal, en apoyo a estos jóvenes «para poner en valor el trabajo que tantas personas tuvieron que desarrollar para que se realizara este Euskal Jaia» y agradeciendo, al igual que los organizadores de los grupos locales de danzas, «la comprensión de las personas que entendieron que lo importante eran los dantzaris, aún quedándose fuera del recinto después de haberse trasladado tantos kilómetros».



Vocento
[an error occurred while processing this directive]