El Miranda-La Charca está a un paso de certificar la permanencia en el Grupo III de Castilla y León de la Liga Nacional Juvenil. A falta de tres jornadas para la conclusión del campeonato, el único equipo que inquieta al conjunto mirandés es la Gimnástica Segoviana.
Sin embargo, los segovianos, que han jugado un partido más que los de Ence, deberían cosechar los seis puntos y que los charquistas no sumaran alguno de los nueve que les restan por disputar. Es decir, dependen sólo de ellos.
El calendario liguero deparó que el futuro de los pupilos de Roberto Sáez se clarificara en la visita que cursaron, el domingo pasado, al campo de la Gimnástica. Necesitan la victoria para asegurarse la permanencia, pero no dieron por malo el empate a cero goles que firmaron frente a un rival directo.
El fantasma del descenso perseguía a los dos y el choque respondió a las expectativas. En un partido marcado por la tensión, el Miranda-La Charca se acercó a su objetivo, aunque hizo méritos suficientes para haber logrado la victoria.
Derrota preocupante
Por su parte, el Mirandés B se complicó seriamente la permanencia en la Primera Regional Aficionados. Visitaba a un rival directo en la lucha por eludir el descenso y encajó una derrota preocupante frente al Blas-Gon, en Aranda de Duero.
El equipo de veteranos de la Arandina superó por 3-1 goles al filial rojillo durante un encuentro que se le puso pronto de cara. Triunfo que aseguró la permanencia al conjunto ribereño de forma matemática.
La salida en tromba del Blas-Gon se vio acompañada por un error de bulto del portero Diego. Recepcionó mal el esférico y Javi inauguró la cuenta en el minuto 2. El encuentro se les puso aún más cuesta arriba a los jugadores de Ernesto Cabo cuando el mismo protagonista, solo ante el meta mirandesista, aumentó la renta en el 17.
Los rojillos reaccionaron en la reanudación. Suplieron el fútbol con coraje y acortaron distancias por mediación de Diego Ortiz, que materializó una pena máxima en el minuto 84. Sin embargo, todas las esperanzas se desvanecieron tres después. Javi tenía su día y anotó el tercero.