La intérprete e investigadora de la música sefardí y medieval Judith R. Cohen ofrecerá un concierto hoy en la catedral de Santa María, a las 20.00 horas. La artista canadiense señalaba ayer que «soy de un país donde, en términos de arquitectura, todo es nuevo con respecto a Europa. Hay culturas indígenas milenarias, pero sin restos de este tipo. Así que encontrarnos con catedrales que tienen siglos es una inspiración. Y agradable, además».
El repertorio incluirá temas medievales como las 'Cantigas de Santa María', atribuidas al monarca Alfonso X El Sabio, cuyo peso fue decisivo en la construcción del templo. «Cuando estábamos concretando el concierto, me preguntaron si podía hacer algo de Alfonso X, de las 'Cantigas'. Y ahora mismo estaba revisando letras en mi cuaderno y eligiendo entre algunas», explicaba ayer la musicóloga, que se acompañará con una viela de arco medieval y diferentes percusiones.
La otra línea musical del concierto será la tradición sefardí. Pa-ra Cohen «son campos donde hay que combinar la investigación con la interpretación. Así, siempre tengo algo nuevo, algo que aprender y aplicar, porque si hiciera siempre lo mismo me aburriría».
Judith R. Cohen recuerda que «la primera vez que oí música medieval fue en un disco en casa de unos amigos de la universidad donde estudiaba. Me pareció muy bonita y quise aprender algo». Ya antes de esto, la vocación artística le había llevado hacia «la música de mi tierra, que es Canadá francófona, en Quebec, aunque nací en una familia en la que hablamos inglés. De mi familia es también el yiddish, el judeoalemán, porque mis abuelos eran de Europa del Este, no sefardíes sino askenazíes», precisó.
Más tarde, Cohen descubrió la música sefardí «en España, en un viaje un poco hippy». Llegó en autostop hasta Galicia y «un hombre que tocaba la gaita me preguntó si había escuchado un disco de un tal Joaquín Díaz de música sefardí». Ya interesada por esta nueva fuente musical, «volví a Canadá y combiné todo lo que ya había hecho de música medieval y de Marruecos y Turquía con la música sefardí».
Un amplio trabajo de campo desde España y Portugal hasta los Balcanes ha hecho que Cohen se tope con evoluciones y mezclas curiosas. «La música sefardí tiene muchas raíces medievales pero muchas cosas modernas. Recuerdo haber indagado en Grecia, donde una mujer de Salónica hacía una canción en judeoespañol que era una adaptación de un tema de Maurice Chevalier e incluso utilizaba el término 'sex appeal'»
Sin embargo, la combinación más chocante que la investigadora se ha encontrado fue, casi, en casa. «Muy cerca de Montreal, en una reserva indígena de la tribu mohawk, vivía una mujer sefardí de Bosnia que cantaba un tipo de canción de amor muy melancólica. Tal vez ha sido la sorpresa más grande que me he llevado», aseguró.