En apenas una década, el 'emperador' de la moda -el 'dictador', le definían otros muchos, en una mezcla de temor y reverencia- inventó la alta costura y revolucionó el diseño del siglo XX tras la Segunda Guerra Mundial, al pincelar la silueta femenina con cinturas de avispa y enormes faldas en forma de campana de hasta veinte metros de circunferencia. Christian Dior (1905-1957) fascinó y desconcertó por igual a mujeres de todo el mundo, incluida su madre, cuyos vestidos proyectó en su primera colección (1947), que le elevó para siempre a los altares de la moda en una Santísima Trinidad que el modisto francés encabeza junto a Coco Chanel y el guipuzcoano Balenciaga.