La Fiscalía, la acusación particular y la defensa de Pablo C.C. han pactado hoy una pena de dieciocho años para éste, como responsable del homicidio de su hijo de tres años en el 2004 en una vivienda del barrio de Adurza de la capital alavesa.
El juicio comenzó hoy en la Audiencia Provincial de Álava con la declaración del acusado, quien confesó su crimen, aunque precisó que estaba bajo los efectos de las drogas.
En este sentido, dio por buena la versión de la Fiscalía, de modo que reconoció que golpeó a su hijo con distintos objetos, tras haber estado con él en las barracas y haber consumido cocaína y cannabis. "Se que lo he hecho yo, pero también se que no he sido yo", indicó el joven de 33 años de edad, quien aseguró que ha intentado suicidarse en dos ocasiones desde su ingreso en prisión.
Después de escuchar la declaración del único imputado en los hechos, las partes pactaron una pena de dieciocho años para éste, y además que, una vez que salga e prisión, durante otros cinco años no podrá acercarse a la familia materna.
"Alevosía y ensañamiento"
Fiscalía, defensa y acusación particular creen probado que el padre actuó con "alevosía y ensañamiento" y que incidió en su conducta el consumo de drogas y un trastorno de personalidad. En un principio, la Fiscalía pedía 23 años de prisión, mientras que la acusación popular, representada por la Asociación Clara Campoamor, solicitaba treinta años de cárcel.
Por su parte, la defensa planteaba la absolución por "enajenación mental" o, subsidiariamente, una pena de dos años y seis meses por drogadicción o por arrebato u obcecación. El juicio continuará mañana con la declaración del ertzaina que realizó el atestado de los hechos.