Robert Towne tiene una trabajada reputación como guionista por sus trabajos en la década de los setenta ('Chinatown', 'Shampoo'), aunque su enorme productividad ha ido pareja al declive de su talento en la creación de historias y diálogos ('Orca", 'Misión Imposible II'). Como director sólo cabe mencionar 'Conexión Tequila' (1988), siendo la película que ahora presenta su cuarta incursión tras la cámara. Para ello, ha elegido a John Fante, autor maldito y de cierto culto, que en su novela 'Pregúntale al polvo' (nótese el cambio de título para evitar malentendidos) abordaba un drama romántico con tintes autobiográficos en Los Ángeles de la depresión.