Las complicaciones psiquiátricas no son exclusivas del mundo de los adultos. Los expertos en salud mental han llegado a detectar problemas de ansiedad y depresión en bebés de 18 meses y niños de dos años, según afirmó ayer el psiquiatra Alberto Lasa en el congreso nacional de neuropsiquiatría que se celebra estos días en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Los padres, a menudo, se niegan a aceptar que sus hijos presentan un trastorno mental grave. De manera inconsciente, cierran los ojos a la realidad y relacionan la tristeza y el aislamiento del pequeño con sus pobres resultados escolares. No se dan cuenta de que es al revés, que las malas notas llegan como consecuencia de una patología emergente.