El Correo Digital
Jueves, 11 de mayo de 2006
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POLÍTICA
 
EDICIÓN IMPRESA
 
HACE UN AÑO. Begoña Errazti, Josu Jon Imaz y Javier Madrazo arropan al lehendakari Ibarretxe en el Parlamento tras ser investido presidente del Gobierno vasco. / IOSU ONANDIA
POLÍTICA
En los últimos cinco años, el Ejecutivo en minoría de Juan José Ibarretxe ha afrontado disensiones internas, pero nunca se habían puesto al descubierto públicamente como en las dos últimas semanas y en dos cuestiones, además, de evidente repercusión sobre la vida de los ciudadanos: la leyes del Suelo y de Dependencia. Aunque el tripartito niega en redondo que se esté larvando una crisis -«en este Gobierno no las hay», opuso ayer el entorno del lehendakari-, las divergencias ponen a prueba la sintonía y la unidad de sus tres integrantes y acentúan la fragilidad de un Gabinete cuyo protagonismo, con Ibarretxe a la cabeza, se ha visto mermado tras el revés en las elecciones autonómicas de hace un año y la apertura de un proceso de paz capitalizado en su origen por el presidente Zapatero y la izquierda abertzale. Y en este tiempo, el péndulo del PNV ha vuelto a bascular hacia los despachos de Sabin Etxea.
 
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