Los ministros de Exteriores de la Unión Europea, América Latina y Caribe, han pactado hoy los términos de la declaración de la cumbre de Viena, con la sola excepción del punto referido a la posible apertura de negociaciones de asociación entre la UE y la Comunidad Andina, ha confirmado la ministra austríaca, Ursula Plassnik.
Este punto está pendiente de que los cancilleres de los países de la CAN -Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia-, consensúen una posición común sobre la conveniencia o no de abrir estas negociaciones, que concluirían en un tratado de libre comercio, así como en convenios relativos al diálogo político y la cooperación.
El texto de conclusiones, que debe ser aprobado mañana, viernes, por los jefes de Estado y de Gobierno, sí refleja en cambio la decisión de la UE y de América Central -Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá- de abrir negociaciones de asociación.
Por otro lado, la declaración contempla las posiciones comunes de las dos partes en áreas como el multilateralismo y la reforma de las Naciones Unidas, la protección del medioambiente, la lucha contra el terrorismo o la gestión de la energía.
Entre otras cuestiones, reitera la posición crítica de la Unión Europea y América Latina con las "disposiciones extraterritoriales" de la ley estadounidense Helms-Burton, que prevé sanciones para las empresas que inviertan en Cuba. Además, en el capítulo de la energía, reconoce "el derecho soberano" de cada país a gestionar sus recursos, pero aboga por la cooperación en el área comercial y legal.
La declaración de Viena refleja también el compromiso de la UE y América Latina "con un sistema multilateral fuerte y eficaz" y su apuesta por "una reforma global" de las Naciones Unidas que refuerce "su naturaleza democrática, representatividad, transparencia, responsabilidad y eficiencia". Asimismo, las partes reafirman su adhesión a la Carta de las Naciones Unidas y se comprometen, específicamente, a abstenerse "de la amenaza o del uso de la fuerza de manera no acorde con los propósitos y principios de Naciones Unidas".
Aunque reconocen el derecho de usar la energía nuclear con fines pacíficos, la Unión Europea y América Latina señalan que la "proliferación de armas de destrucción masiva representa una amenaza creciente para la paz y la seguridad internacional" y que la comunidad internacional tiene la responsabilidad de compartir ese problema. En cuanto al terrorismo, tras afirmar que cada estado tiene la obligación de proteger a sus ciudadanos de esta lacra, advierten de que esto no debe hacerse a costa del Estado de derecho.
Tres grupos de trabajo para mañana
La Cumbre, cuyo objetivo es reforzar las relaciones y avanzar en las negociaciones entre la Unión Europea y los distintos organismos regionales de América Latina y el Caribe, ha reunido en la capital austríaca a presidentes, primeros ministros y altos representantes de más de 50 países.
Todos ellos, incluido Zapatero, asistirán esta noche a una cena ofrecida por la Presidencia de turno de la UE, previa a la jornada de trabajo de mañana. Mañana, los líderes se dividirán en tres grupos de trabajo, cada uno encabezado por un mandatario europeo y otro latinoamericano, para analizar cuestiones políticas, económicas, sociales y educativas.
Una de las mesas estará encabezada por Rodríguez Zapatero y la presidenta de Chile, Michele Bachelet, informaron fuentes oficiales. Además de la negociación entre las regiones, la cumbre estará dominada por la decisión del presidente de Bolivia, Evo Morales, de nacionalizar los hidrocarburos. Así Zapatero tiene previsto encontrarse con el mandatario boliviano para abordar las consecuencias de la nacionalización, aunque fuentes diplomáticas precisaron que la cita aún no ha sido cerrada.
Esperada reunión entre Zapatero y Morales
En conferencia de prensa al llegar a la Cumbre, Morales aseguró hoy que el Gobierno español no ha cumplido su compromiso de doblar la ayuda a su país ni de condonar la deuda boliviana, y expresó su confianza en que los compromisos de España con Bolivia no se vean afectados por la nacionalización de los hidrocarburos, medida que afecta a la petrolera hispano-argentina Repsol YPF.
En respuesta, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores subrayaron que los compromisos españoles se mantienen porque "en absoluto tiene que ver un tema con otro", pero que se trata de mecanismos complejos que implican a varios Ministerios y que no se pueden llevar a cabo de un día para otro.