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Jueves, 4 de mayo de 2006
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Fallece a los 48 años Juan Borikó, cantante y cofundador de Potato
Fallece a los 48 años Juan Borikó, cantante y cofundador de Potato
Juan Borikó.
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«Juan Borikó (Guinea Ecuatorial, 1957-Badalona, 2006) ha cruzado el río para siempre. Falleció el pasado 29 de abril a los 48 años. Trasladado desde su Basakato natal a la pueblerina y siberiana Vitoria de 1966, con 9 años de edad, tuvo que luchar para demostrar que era igual a todos en virtudes y defectos, y diferente a los demás, no por el obvio color de su negra piel sino por su alma rebelde, su sensibilidad artística, su espíritu crítico y su sentido del humor, signo notable de su inteligencia despierta», recuerda su amigo y compañero en la creación del grupo Potato, el periodista Pedro Espinosa.

«Acogido en el barrio obrero de Zaramaga por el químico de Forjas Alavesas Jesús Garayalde, hombre extraordinario que le proporcionó toda la educación que necesitó sin pedir nada a cambio, Juan Borikó pasó la adolescencia como cualquier otro vitoriano de clase media, entre el colegio San Viator y los veranos del Estadio con sus noches de baile agarrao y porrones de vino con Kas de limón en el Mineral», explica el también cantante.

Espinosa apunta que Borikó era «buen deportista, destacó hasta juveniles en el equipo de fútbol del colegio; luego se dedicó a correr e incluso compartió entrenos en el Prado con el gran Martín Fiz».

Asimismo, «finalizado el COU a mediados de los años 70, Juan decide estudiar Aparejadores en Burgos. A comienzos de la década de los 80, conseguido el título, regresa a la que ya era entonces Vitoria-Gasteiz, capital artificial de este país singular, en calidad de apátrida, pues el gobierno español se niega a concederle la nacionalidad si no hace la mili, y tanto Macías primero como Obiang después, en Guinea Ecuatorial, le consideran poco menos que un traidor, más teniendo en cuenta que los dos dictadores pertenecen a la etnia Fang (mayoritaria en el continente), mientras que nuestro amigo era Bubi (cuya población reside fundamentalmente en la isla de Malabo, antigua Santa Isabel)», precisa.

«Comenzaba la alocada, divertida, apasionante, disparatada y trágica década de los 80 en una Euskadi desquiciada y superpolitizada que algunos intentamos desdramatizar pintándola de colores. Para canalizar el inmenso torrente de iniciativas que fluían a nuestro alrededor Juantxo y yo creamos la factoría Babinton PIP (Producciones-Ideas-Promociones) de donde surgiría la banda Potato», relata el periodista vitoriano.

Pedro Espinosa indica también cómo «la malaria crónica que padecía, con episodios de tres días con 40 grados de fiebre, la exigencia del éxito en Potato, y los sentimientos encontrados de su visita veinte años después a su pueblo natal, le apartaron de la banda y de toda actividad pública. Durante los años 90 se instaló en Madrid donde además de trabajar se licenció en Sociología. De regreso a Vitoria, trabajaría en proyectos como el nuevo edificio de la Azucarera y el túnel del Parlamento Vasco. En 1988 nació su hija Bueka Nagore», relata.

«Un nuevo viaje a Guinea, a principio del nuevo siglo, tras el que falleció inesperadamente su madre biológica, así como la muerte de su padre adoptivo Jesús Garayalde, el fracaso de un proyecto empresarial y de su relación sentimental hicieron mella en su ya de por sí dolorida alma y redobló su aislamiento», describe el periodista.

Atropello

«En diciembre de 2004, en su barrio de Zaramaga, fue gravísimamente atropellado por un coche, lo que le retuvo en el hospital hasta abril de 2005. Cuando milagrosamente lograba dejar las muletas el pasado verano, unos dolores en el estómago, náuseas, vómitos y pérdida de peso fueron los primeros síntomas del cáncer de páncreas que acabó con su vida». Espinosa, que compartió los últimos momentos de Borikó, cuenta que «expiró rodeado de sus hermanas, de su clan africano y de su madre adoptiva, en paz y con mucha dignidad. Murió igual que vivió, disfrazado de sí mismo. Ahora es a nosotros a quienes nos duele el alma», asegura Espinosa.

«La Asociación cultural Aianai le rendirá un homenaje, el próximo domingo 7, en el Casco Viejo de Vitoria, tras la misa que su familia le ofrecerá, a la una del mediodía, en la parroquia Nuestra Señora de Belén, del barrio de Zaramaga», anuncia.



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