Tres hospitales de Madrid y dos de Barcelona han empezado a desarrollar una vacuna contra la variante más peligrosa de la gripe aviar, el mortal virus H5N1, que ya ha segado la vida a más de cien personas en todo el mundo. Para ello, 1.500 voluntarios han puesto sus cuerpos a servicio de la ciencia. Estos cinco centros hospitalarios españoles, que forman parte de un estudio clínico internacional participado por Alemania, Holanda, Suecia, Rusia, Francia y Estonia, pretenden diseñar un fármaco que sirva de escudo protector en el caso de una hipotética pandemia. Josep María Bayas, uno de los responsables del proyecto y médico consultor de medicina preventiva del Hospital Clínico de Barcelona, admitió ayer que «sería dramático que el virus se transmitiera entre humanos». Por eso, subrayó, «necesitamos tener anticuerpos para defendernos. Y estamos en ello».