El alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, ha asegurado hoy ante los medios de comunicación que reformará la plaza de la Virgen Blanca, dejando como está el monumento conmemorativo de la independencia de la ciudad, "con o sin la aprobación de la oposición".
Alonso hizo estas declaraciones tras la reunión de ayer del consejo de administración de la Agencia de Renovación Urbana, en la que, según el primer edil, la oposición "bloqueó" la ejecución de estas obras, que según el alcalde, podrían empezar este mismo año.
Cuando se le preguntó de donde sacaría los más de dos millones de euros que costaría dicha reforma, Alonso no lo especificó, aunque dijo que podría venir de la partida presupuestaria municipal destinada a la reforma del Casco Viejo. "Tenemos el dinero", insistió.
En el pliego de condiciones para la aprobación de estas obras en la céntrica plaza de la capital alavesa, se incluía la reforma de las calles colindantes de Prado y Mateo de Moraza para, de esta manera, conseguir un diseño completo. A este respecto, el alcalde afirmó que primero acometerá la reforma de la Virgen Blanca.
Enfado socialista
Por su parte, el portavoz del grupo municipal del PSE en el Ayuntamiento de Vitoria, Patxi Lazcoz, acusó hoy al alcalde de "inventarse" que la oposición esté bloqueando la ejecución de estos trabajos.
En este sentido afirmó que la oposición sí desea que se lleven a cabo estos trabajos "pero de acuerdo con lo que pone en el pliego de condiciones, redactado por el equipo de Gobierno, acerca de que se haga una reforma conjunta de la Virgen Blanca, Prado y Mateo de Moraza, para ahorrar así dinero y molestias a los vecinos", aseguró Lazcoz.
Para el portavoz socialista, la actitud del Gobierno de Vitoria responde "a un cierto grado de inmadurez política al querer engañar a la opinión pública diciendo que esa reforma está bloqueada por la oposición".