El club baskonista ha vivido horas de preocupación debido al estado de salud de Mario Scola, padre del capitán azulgrana, que se encuentra ingresado en un hospital de Praga a raíz de a una complicación cardiaca. De momento, permanecerá en observación a la espera de que se estabilicen sus constantes para poder realizar las pruebas pertinentes que concreten un diagnóstico exacto. Luis Scola también permanecerá hoy en la capital checa, al igual quel médico baskonista, Alberto Fernández.
Los problemas comenzaron a media tarde del sábado, cuando Mario Scola comenzó a sentir un serio malestar después de intentar dar un paseo por las cercanías del hotel donde se hospedaba. Su esposa, Elisa, contactó de inmediato con responsables del Baskonia por vía telefónica. Minutos después, varios miembros del club se presentaban en el hotel con el médico azulgrana, Alberto Fernández, al frente. Éste, tras una rápida auscultación, decidió que lo más recomendable era el ingreso hospitalario.
Siempre acompañado por su esposa y por Alberto Fernández, Mario Scola fue puesto en observación en un centro hospitalario praguense, donde la barrera idiomática de los primeros momentos vivida con sus responsables quedó salvada gracias a la actuación de la Euroliga, que puso a disposición a tres traductores para resolver cualquier petición de la familia y de los responsables del club vitoriano desplazados al hospital durante el tiempo de ingreso.
Tranquilizador
Luis Scola conoció la noticia del ingreso de su padre por boca de Josean Querejeta durante la cena de gala que se celebraba en el Castillo de Praga. El jugador porteño abandonó de inmediato el acto organizado por la Euroliga y se desplazó hasta el hospital para estar al lado de su padre y de su madre. Después de toda una noche ingresado, el estado mejorado de Mario Scola permitió poco a poco inyectar un poco de sosiego a los nervios y la preocupación iniciales.
Los informes tranquilizadores llegados desde los responsables médicos transmitidos durante toda la jornada de ayer calmaron la tensión reinante en la expedición baskonista y en el propio Luis Scola.