-¿Qué habría sido de usted sin la música?
-Probablemente sería un ingeniero aburrido que trabajaría en un despacho, sin ninguna vocación, y estaría esperando a que llegaran las vacaciones para irme a la playa. Tendría una vida bastante gris.
-Alguna vez ha comentado que usted no es «sólamente romántico», que posee otras cualidades. ¿Cree que se desconoce su faceta más social?
-Lo que más se ha promocionado de mí son mis canciones de amor: las baladas, los boleros, los 'me llamas' y los 'te quiero'. No obstante, quienes acuden a mis conciertos y me siguen desde hace años conocen toda mi obra.
-¿Y cuáles son los distintos tonos, además del amor?
-Existe el Perales amoroso, tierno y romántico. También está el Perales inquieto desde el punto de vista social. Y, por supuesto, un Perales solidario con los niños. Como le decía, la gente que me ha seguido tiene una imagen muy completa de cómo soy.
-Pese al «pánico escénico» que confiesa sentir, José Luis Perales es la clase de músico que a su público le gusta ver, además de escuchar. ¿Hará alguna gira para promocionar el nuevo disco?
-Sí. Comenzará en agosto y terminará a mediados de diciembre.
-Son muchos meses. ¿Sólo cantará en España?
-¿No, qué va! Entre agosto y octubre estaré por aquí, pero después me iré para América. Tengo pensado recorrerla entera.
-Sus planes significan miles de kilómetros y un elevado número de conciertos para los que necesitará mucha energía. ¿Ha podido descansar en este tiempo que ha permanecido alejado de los escenarios?
-Sí, y ahora estoy escribiendo un libro. Es algo que me encanta y me hace sentir muy feliz.
-¿De qué versa ese libro?
-De viajes y vivencias. Aprovecho una de las cosas más fascinantes de esta profesión, que es la posibilidad de viajar tanto. Intento relatar esas experiencias, todas las cosas que he vivido por el mundo y todos los sitios especiales y maravillosos que pude conocer.