La expedición baskonista ha emprendido viaje a Praga por vía aérea a las 18:00 de hoy desde el aeropuerto de Foronda, con todos los jugadores en buenas condiciones físicas, salvo pequeños 'pinchazos' musculares que acusan algunos de ellos, debido a la acumulación de partidos.
El entrenador del TAU, Velimir Perasovic, ha adelantado que la clave fundamental para poder ganar este viernes al Maccabi de Tel Aviv en la primera semifinal de la Euroliga será la concentración de sus jugadores.
"Me gustaría poder repetir este año ante el Maccabi la extraordinaria victoria lograda hace un año ante el CSKA en el primer partido de la final de Moscú, aunque en esta ocasión al Maccabi no le van a pesar la ansiedad o los nervios, porque ya llevan muchos años jugando este tipo de finales", explicó el preparador croata del TAU.
El responsable del banquillo baskonista indicó que como competidor siempre quiere conseguir "lo máximo", ya que ganar el entorchado de la Euroliga es "el gran sueño" de cualquier técnico o jugador.
Sin favoritos
No quiso adelantar un favorito: "Nunca hay un claro favorito en la final entre cuatro, dado que, incluso el pasado año, yo tampoco veía un claro favorito y, además, todo el mundo sabe que cualquier despiste te puede llevar a perder un partido sin problemas", añadió.
Además de concentración, Perasovic dijo que sus jugadores deberán hacer "un partido muy serio, sin fisuras y con un trabajo defensivo muy constante", en el que no podrán relajarse "nunca".
"El Maccabi es un equipo que anota con muchísima facilidad y es el que reparte más asistencias en toda la Euroliga, con lo que a veces parece imposible defender a sus jugadores por lo bien que pasan cada balón", remarcó. Por último, Perasovic aseveró que en la actual temporada los hombres de Pini Gershon han subido mucho su fortaleza y agresividad en defensa, hasta convertirse, según sus en palabras, "en uno de los 'ogros' de la competición continental".