El nuevo ensanche residencial de Barakaldo deberá superar una inesperada traba. Vecinos de Lutxana anunciaron ayer su intención de acudir a los tribunales la próxima semana para evitar el derribo de las históricas casas de la Orconera Iron Ore. Once agrupaciones promueven la iniciativa. En nombre de todas ellas, la Asociación de Vecinos Villamor presentará un recurso contencioso-administrativo contra la recalificación del suelo. Una promotora prevé levantar en la zona 700 pisos, un gran parque, comercios y 800 parcelas de garaje.
Hace dos semanas, la Diputación dio luz verde al proyecto al aprobar la modificación del planeamiento urbanístico avalada por el Ayuntamiento. La actuación se ejecutará en el antiguo solar de la fábrica Plastificantes de Lutxana, en el área del parque de Serralta. Es ahí donde se alzan los cinco chalés de la discordia. Construidos entre 1891 y 1913, en la actualidad los edificios están «practicamente en ruinas», según la Administración local.
Para los mandatarios municipales, el derribo de los inmuebles es la mejor solución. «Están fuera de ordenación y en muy malas condiciones», subrayó el director municipal de Planificación Urbanística, Pedro Jáuregui. Como testigo histórico del pasado industrial, se levantará en la zona una réplica de una de las casas. «Estará integrada en el propio parque, se destinará a un uso social y permitirá habilitar un gran boulevard», reveló.
A las agrupaciones de Lutxana, sin embargo, no les convencen los argumentos de la Corporación local. «Se nos avecina una enorme especulación inmobiliaria en base a terrenos municipales», protestaron los residentes, para quienes las casas de La Orconera deben seguir en pie. «El barrio ha dado mucho a Barakaldo y es el momento de que reciba algo a cambio», demandó el portavoz de los colectivos, Jesús García. Llegado el caso, los vecinos se conformarían con la conservación de tres de los chalés.