El Partido Socialista de La Rioja se compromete a «disolver las fundaciones sanitarias» en el caso de que acceda al Gobierno en las próximas elecciones autonómicas, en palabras de su secretario general, Francisco Martínez-Aldama.
El portavoz realizó estas declaraciones durante la reunión sectorial federal de sanidad del PSOE, que acogió ayer a más de una veintena de representantes socialistas en materia de sanidad de diversas comunidades autónomas. Aldama, en una comparecencia junto a la secretaria federal de Bienestar Social del PSOE, Matilde Valentín, y el coordinador general de la sectorial de Salud, Alberto Fidalgo, realizó un «anticipo» de las propuestas de su partido para la campaña electoral en materia de salud.
Así, los socialitas se comprometen a «cambiar el modelo de arriba abajo». «Queremos una sanidad pública con lo privado como subsidiario de lo público, y no como sustitutivo», manifestó. Y aseguró que su partido creará un Seris «potente» en el que los riojanos tendrán «conocimiento» de dónde se «gastan los recursos». «No vamos a gestionar el hospital San Pedro como una Fundación», añadió Aldama, quien manifestó su certidumbre de que esa es la intención del Partido Popular con respecto a la gestión del nuevo centro.
Por todo ello, Aldama subrayó que, en caso de ganar las elecciones, realizarán un «plan de choque» que proyecta, entre otras medidas, contratar ginecólogos y pediatras, además de «no amordazar por decir lo que piensan» a los miembros del servicio sanitario público, tal y como hace el Gobierno de La Rioja, según la opinión del portavoz socialista. Además, el PSOE propone realizar un «gasto ético» que se destine a poner más «medios, personal o servicios» y no la «propaganda habitual» en la que gasta sus recursos el Ejecutivo, en palabras de Aldama.
La sanidad riojana tiene «carencias graves impropias del siglo XXI», dijo Aldama. Y calificó de «inadmisible» que una mujer riojana solicite hacerse una revisión ginecológica y que «se le esté dando la vez para dentro de un año». Cuando, «si llama a un ginecólogo privado», la recibirían «en menos de una semana».