El Fondo Monetario Internacional ( FMI ) elevó ayer sus previsiones de crecimiento para España y para la economía mundial, a pesar del encarecimiento del petróleo, aunque advirtió del peligro que los altos precios inmobiliarios españoles suponen para el consumo en el nuevo entorno de altos tipos de interés.
En su informe 'Perspectivas Económicas Mundiales', el organismo económico eleva una décima su previsión de crecimiento para España, hasta el 3,3% este año, y la mantiene en el 3,2% para 2007. Según el Ministerio de Economía, las perspectivas del FMI son «buenas» y van en la línea de los compromisos del Programa de Estabilidad, presentados por el Gobierno español a la UE.
En lo que respecta a la zona euro, el Fondo mejora en dos décimas la previsión de crecimiento para 2006, hasta el 2%. Por el contrario, reduce la estimación en tres décimas para 2007 y la sitúa en el 1,9%.
El FMI estima que el crecimiento del PIB mundial será del 4,9% este año, seis décimas por encima de lo previsto. En 2007, la mejora es de tres décimas, hasta el 4,7%. Por su parte, China mantendrá su fortaleza y crecerá un 9,5% este año, cinco décimas más que en 2007. Por su parte, el PIB crecerá un 3,4% en Estado Unidos en 2006 y un 3,3% el próximo año.
Alarma
El Fondo reconoce que el ritmo de apreciación de la vivienda se ha ralentizado en España, en Francia y en Estados Unidos, pero insiste en que las revalorizaciones anuales siguen por encima del 10% en esos países. El organismo cree que en el último año los precios inmobiliarios han subido en España más de lo que dictan las condiciones económicas, como el crecimiento de los ingresos, la población o el nivel de los tipos de interés, por lo que apunta implícitamente a la especulación como un motor de las subidas.