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Jueves, 20 de abril de 2006
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ALAVÉS
En manos de un arribista
En manos de un arribista
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Se cumplen esta temporada 85 años de la fundación del club de fútbol de Gasteiz, el Deportivo Alavés. Una larga y apasionada historia en albiazul. Fue el primer equipo en ascender a Primera, la división de oro del fútbol español, en la campaña 1929-30, durante la cual también se proclamó campeón de la Serie A de Vizcaya tras jugar y ganar al Athletic, Arenas de Guecho y otros.

Comencé a asistir a Mendizorroza, a la antigua Preferencia -hoy grada de Cervantes-, de la mano de mis padres, que ya eran socios, en el curso 1953-54. Así que viví en directo el segundo ascenso del Alavés a Primera como campeón del Grupo Norte, un 18 de abril de 1954 al vencer al Escoriaza de Zaragoza -del barrio de las Delicias, fundado por estudiantes vascos de aquella universidad- por 3-1 en Vitoria.

A raíz de este partido, el club aragonés bajó a Segunda y desapareció. Refiero este encuentro porque tanto en los libros que se han escrito sobre la vida del Deportivo Alavés como en diversas publicaciones se cita, cayendo en un craso error, el ascenso en El Ferrol frente al Racing.

Inolvidable fue, ya con el equipo en Primera, el triunfo por 7-0 a un Valencia con varios internacionales absolutos, entre ellos el vitoriano Quincoces II. Después transcurrieron muchos años de luces y sombras para 'El Glorioso', con recuerdos como los duelos Vitoria-Alavés y viceversa y el contemplar a Elías Querejeta, hoy director de cine, vistiendo la zamarra albiazul.

Más cercana en el tiempo y también memorable será para la historia la temporada 1997-98 con el tan ansiado ascenso y la destacada participación en la Copa, edición que vio al Alavés en semifinales después de eliminar a cuatro 'primeras', entre ellos al Real Madrid, que poco después se proclamaría campeón de Europa.

El pasado me traslada al presente, a cuando, meses antes del inicio de la campaña 2004-05, algún conocido me comentó la existencia de unas reuniones que se venían produciendo en el restaurante Astuy, de Isla (Cantabria), entre el hostelero de Miranda y el rebotado del Racing. Me pilló por sorpresa. Posteriormente se confirmó la venta de las acciones.

Y a partir de esto surje la concatenación de despropósitos del máximo dirigente: despidos de entrenadores y gentes del club como Roberto Urbina; ataques continuados a medios de comunicación locales, insultos a sus jugadores -les llamó «mercenarios»-, menosprecio a socios y peñas y un largo etcétera.

Sobre Mendizorroza se ciernen ahora negros nubarrones y un final de calendario de Liga nada halagüeño -Espanyol, Athletic de Bilbao y Alavés juegan con los que deja el anterior-. Que San Vítor de Gauna, patrón del Deportivo Alavés, nos proteja, porque si no, es imposible mantenerse en Primera División sin entrenador.

¿Gora Alavés!



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