Los servicios de Información de la Policía creen que en España podría haber simpatizantes o militantes de trece organizaciones radicales islámicas, algunas de carácter terrorista. Así lo recoge el juez Juan del Olmo en su auto de procesamiento del 11-M. En estos documentos, elaborados por la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) en agosto de 2005, los expertos muestran su preocupación principalmente por los grupos 'yihadistas' ya presentes en el norte de África.
Una de las organizaciones que más preocupa a la Policía es Hermanos Musulmanes, creada en los años 40 en Egipto y que cuenta con centenares de acólitos. Este grupo sunita asesinó en Madrid en 1982 al agregado cultural de la embajada siria. Relacionado con los Hermanos está el grupo egipcio Takfir Wal Hijra, obsesionado por restablecer un califato en todas las tierras que algún día fueron islámicas, como España.
El más peligroso
Los expertos de Interior desvelan la existencia de otro grupo denominado Feish Ansar Al Sunnah, nacido tras la ocupación de Irak y que tiene entre sus prioridades atacar a España. La Comisaría General de Información asegura que activistas de esta organización fueron los responsables del asesinato de siete miembros del CNI en noviembre de 2003 en Irak.
La red con más peligro potencial para España sería el Grupo Islamista Combatiente Marroquí (GICM) y sus células satélites. El GICM, vinculado con varios de los autores del 11-M, se creó en 1993 en Pakistán, al unirse ex combatientes de Afganistán. La mayoría de estos 'muyahidines' están en Irak, pero los servicios de Información temen que cuando termine el conflicto regresen a Europa y Marruecos.