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Jueves, 13 de abril de 2006
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DEPORTES
TAU CERÁMICA
'Maracanazo' azulgrana
El Baskonia despedaza los pronósticos y se cuela en su segunda 'Final Four' consecutiva tras apuntillar a un Panathinaikos espoleado por un OAKA infiernal
'Maracanazo' azulgrana
EXCELENTE. Splitter, en la foto con Batiste, brilló a pesar del acoso arbitral. / EUROLIGA
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Los milagros existen. El Baskonia más heroico que se recuerda lo constató ayer. Dejó jirones de piel en cada esquina del OAKA, pero el mayúsculo sobreesfuerzo valió la pena. Praga es azulgrana. La 'Final Four' aguarda. Por segundo año consecutivo. La llama de la ilusión se avivó anoche. Un titán de descomunales proporciones se encargó de echar a la cuneta al ogro de Atenas, al adversario más temible. En un escenario calcado a lo que debe ser el averno, acalló a la incandescente marea verde. Y a un trío de jueces que, abrumado por la temperatura ambiental, hizo la vista gorda demasiadas veces. A eso y a mucho más -sufrió una lluvia de petardos, monedas y botellas en el interminable epílogo- se repusieron los conjurados de 'Peras'. Tras luchar contra todo y todos, el sueño de la Euroliga permanece intacto. Gracias Baskonia.

Posiblemente en el partido más grandioso de la ya larga historia azulgrana, el corazón pudo con los elementos. Vista la parafernalia dispuesta por el Panathinaikos ayer no hubiera ganado en la caverna verde ni el 'Dream Team' de Magic, Bird y compañía. La estudiada y opresiva escenografía desplegada por el inquilino del OAKA y sus acólitos provocaron que la gesta para acceder a Praga fuera insuficiente. Hacía falta un hecho sobrenatural. Como el rubricado por el TAU.

Mente sádica

A punto estuvieron de estallarle los oídos al Baskonia. Por el incesante griterio y por el petardo que casi desgracia a alguno de sus componentes en un tiempo muerto a 7.52 del descanso.

Y es que alguna mente sádica pergeñó un feroz guión. Definido hasta el más mínimo detalle, pero insuficiente para quebrar el ánimo azulgrana. Desde media hora antes del arranque estallaron un sinfín de petardos, dos 'tormentas' de confetti cubrieron el parqué y a los jugadores y hasta hubo un vídeo conmemorativo del décimo aniversario de la primera Euroliga local. Vamos, una opresiva ambientación para acogotar al más pintado.

Pero no a este TAU conjurado, que salió enchufado. Con la mirada gélida. A triple limpio y sustentado por el rebote ofensivo fue el primero en abrir la boca (4-9, minuto 5). El Panathinaikos pareció no inmutarse. Tenía un plan perfectamente trazado. ¿Cuál? Tachar a los pilares rivales cargándoles de faltas. En el cuarto inicial se cobraron dos piezas -Scola y Splitter-, ambos penalizados con dos personales. Una situación más que preocupante dado que ahora mismo la rotación interior se reduce a David. Drobnjak no cuenta.

Erdogan les cubrió en el siguiente periodo, en el que también 'cayeron' Prigioni y Hansen. El gigante ateniense apretó un poquito más las tuercas. Con argumentos legales y extradeportivos. Aún así, la formación azulgrana aguantó el tipo a pesar de las bíblicas proporciones del chaparrón (36-42 al descanso).

Milagro escenificado

Lo que aconteció a continuación rozó lo antológico. Por el esfuerzo supremo de los hombres de Perasovic, pero también a causa de la desbordante calidad que inunda al bloque griego. La cita se convirtió en un asedio al Baskonia, que soportó lo inaguantable.

Los locales bombardearon incesamente el aro alavés. La sangría con las personales continuó. Cada posesión dio para escribir un libro, el reloj se ralentizó y, en esa tesitura, el Panathinaikos pescó al subversivo. Le costó 27 minutos y veinte segundos (52-52) y un amago de infarto. Estallido en el OAKA. Bengalas al viento -¿no estaban prohibidas?-, nuevas tracas de petardos y la marea verde enfervorizada.

Otro se hubiera descompuesto. El cuadro vitoriano aguantó tozudo. Se vació en cada paso, escondió sus carencias con una zona 2-3 y no le tembló la mano desde la línea de tiros libres. Así se escribió el 'maracanazo'. Grandioso.

d.gonzalez@diario-elcorreo.com



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