Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están investigando cuándo fueron remitidas cartas de extorsión en nombre de ETA a empresarios navarros, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista. La Policía y la Guardia Civil está analizando el contenido de las cartas, a la vez que tratan de determinar el número de empresarios a los que se ha pedido el denominado "impuesto revolucionario".
Empresarios de Navarra han denunciado que han recibido en los últimos días nuevas cartas de extorsión de ETA, fechadas en el mes de marzo, cuando están a punto de cumplirse tres semanas del alto el fuego permanente de la organización terrorista. El presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, José Manuel Ayesa, confirmó la existencia de cartas de este tipo en la Comunidad foral.
Al parecer, según informa en su edición de hoy 'Diario de Navarra', se ha detectado dos tipos de cartas diferentes. En unas, fechadas en marzo (el alto el fuego permanente se hizo público el día 22), "más que exigir, se invita al empresario que la recibe a participar en el proceso de paz a través de una contribución económica", señala Ayesa. "Pero siguen siendo cartas enviadas por ETA ". En otras, este tono "amable" se ha sustituido por la extorsión directa, clásica de las cartas usadas por la organización terrorista para obtener fondos con los que financiarse.
El hecho de que estén llegando a los domicilios y empresas en los últimos días parece hacer pensar que se han enviado recientemente. Se añade también que las cartas, al menos las que "invitan" a "colaborar económicamente con el proceso de paz", habrían llegado en las últimas fechas no sólo a empresarios navarros sino también a otros domiciliados en el País Vasco, algo que
ha sido negado por Confebask.
Informe de verificación
La existencia de estas misivas de extorsión cambiarían los datos ofrecidos en los últimos días por el Ejecutivo central. El pasado día 5, el Ministerio del Interior entregó al presidente del Gobierno el primer informe de verificación del alto el fuego en el que se constataba la total inactividad de la organización terrorista, tanto en acciones armadas como en kale borroka y extorsión económica. Extorsión en los últimos meses
La banda terrorista había aprovechado los últimos meses previos al alto el fuego para seguir extorsionando a los empresarios. En las últimas cartas enviadas, hasta el mismo mes de marzo, llegaron a incluir fotografías y detalles de las rutinas diarias de familiares de los empresarios, al tiempo que exigían cantidades que oscilaban entre los 30.000 y los 120.000 euros.
Para el presidente de la patronal navarra, José Manuel Ayesa, estas misivas permiten asegurar que "el terrorismo continúa, porque la extorsión es una forma de terrorismo, y lo que pedimos a los empresarios es que no cedan al chantaje y menos ahora".
El presidente de los empresarios navarros invitó a los amenazados a "seguir confiando en las fuerzas de seguridad" y a "denunciar los intentos de chantaje". Respecto al Gobierno de Rodríguez Zapatero, señaló: "Tenemos que decirle que mientras existan las coacciones es algo muy importante a tener en cuenta para que no tome decisiones respecto a un posible diálogo con ETA , diálogo que entendemos que no debe haber mientras no cese la violencia".