Javier Clemente reaccionó ayer con virulencia a las declaraciones en las que el técnico del Mallorca, Gregorio Manzano, insinúa que el Athletic se ha visto beneficiado por ayudas arbitrales. «Es falso, malintencionado y antideportivo. Lo que en realidad está buscando es que se les beneficie a ellos. Y eso es jugar sucio. Luego no sirve venir aquí y decir que es un público muy simpático y muy agradable cuando han estado toda la semana creando una presión arbitral que nosotros no nos merecemos. Porque si alguno ha tenido arbitrajes difíciles hemos sido nosotros. Lo que hace es intentar perjudicar a su rival, sea el Athletic, el Betis o el que sea. Tiene mucha cara dura y lleva años haciendo lo mismo», espetó el preparador de Barakaldo, cuya relación con Manzano no es nada amistosa desde la temporada 2001-02, en la que el técnico jienense dirigía al Rayo Vallecano y el vizcaíno entrenaba al Tenerife.
Más allá de polémicas puntuales, Clemente quiso subrayar la trascendencia del encuentro de hoy. «Puede ser el último partido de gran importancia», comentó. Y es que el ex seleccionador cree que una nueva victoria permitiría al Athletic asegurarse casi definitivamente el objetivo que lleva buscando desde que se hundió en los puestos de descenso. «Tal y como está la Liga, con un triunfo tendremos el setenta por ciento de posibilidades de conseguir la permanencia. No nos permitiría estar totalmente tranquilos, pero dejaríamos de sufrir bastante», apuntó.
Consciente de la buena trayectoria del cuadro bermellón en las últimas jornadas, justo cuando la Liga encara la recta final, Clemente alerta sobre el riesgo de relajarse ante un rival que tiene experiencia en pelear en los últimos puestos de la clasificación y que se está mostrando particularmente peligroso fuera de su estadio. «No es un mal equipo, que está en una situación delicada y que la temporada pasada salió vivo cuando todo el mundo le daba por muerto. Por tanto, no nos podemos confiar porque es un equipo que está mostrando más nivel fuera de casa que en casa», explicó.
En este sentido, el preparador quiere que sus futbolistas jueguen «un partido muy serio, muy firme». El estilo no le importa tanto, con tal de que se consiga la victoria. «Lo que tenemos que conseguir son triunfos, lo del buen juego es un tema periodístico. Tener mucho el balón, llegar muchas veces y no meter ninguna no vale para nada. Lo que hay que tener es efectividad».