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Domingo, 9 de abril de 2006
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CICLISMO
Matxin, exigencia máxima
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Si había una persona feliz en la meta, ése era el técnico del Saunier Duval, a quien los minutos que pasaron desde la llegada de Gómez Marchante hasta la confirmación de su victoria le resultaron una tortura. Pero llegó el éxito, y con él, la explosión de alegría y la sucesión de recuerdos y agradecimientos. Para Josean Fernández Matxin, el triunfo en la Vuelta al País Vasco es fruto de un trabajo bien hecho, de una labor metódica por mejorar que ayer se pudo comprobar camino de Zalla. «Dios es justo, hemos pasado momentos malos, pero esto recompensa el esfuerzo y el trabajo que hemos hecho», afirmó el vizcaíno, quien quiso destacar la justicia de la victoria de Marchante. «Hemos demostrado que somos los más fuertes, porque hemos ganado etapa, la Vuelta y la general por equipos. Hemos atacado todos los días y al final ha llegado la recompensa».

Una vez confirmado el triunfo, Matxin volvió la vista atrás y recordó la preparación llevada a cabo este invierno en busca de una mejoría colectiva. «Es un trabajo planificado desde la pasada temporada. Hace dos meses hicimos pruebas en el túnel del viento con cuatro corredores -Marchante, Gil, Simoni y Millar-, y hemos conseguido buenas posiciones, buenas bicicletas, y sobre todo, que el corredor llegara convencido a la salida. La gente hablaba de Contador y Samuel, pero yo confiaba plenamente en mi corredor».

Para el técnico, la victoria del madrileño le deja un poso especial. Se trata de un corredor en el que tiene una confianza ciega desde que le fichó del Paternina. «Le quiero mucho, pero a veces también le exijo mucho. Igual he sido demasiado duro, pero a veces así se consigue más».

Y recordó la situación vivida a tres kilómetros. «Valverde nos llevaba un segundo y le he dicho que no me podía hacer otra cagada como la del día de Segura. En una Vuelta en la que se gana por segundos, no se puede perder por un intento suicida como aquel. Sé que le puede el corazón, porque es muy impulsivo, pero ya le dicho que si perdía la carrera por esa diferencia, que le pasaba con el coche por encima».



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