La sociología actual del cine español es urbana, desinhibida, con reminiscencias casticistas de Arniches, pero también inspirada en la modernidad de las comedias madrileñas de Almodóvar. Algo parecido a una mezcla entre los guiones de las series de ficción que triunfan en las televisiones, y esos 'reality shows' llenos de situaciones a medio camino entre el vodevil y la comedia coral. Una sociología ya europea pero también sainetesca, muy contemporánea y llena de personajes perfectamente reconocibles, que no requiere de altas calidades interpretativas ni de condiciones dramáticas especiales.
De ahí, pues, que los actores y actrices españoles con un talento mayor que la media alcancen rápidamente el progreso en la profesión y una fama inmediata en drama o comedia, en cine o teatro y en televisión o en serie de ficción. Es el caso de Pilar López de Ayala, cuya presencia en la nueva comedia urbana y coral de David Trueba, es decir, en la última manifestación de la moderna sociología del cine español, no es nueva ni sorpresiva. De hecho, la gran virtud de Pilar López de Ayala ha consistido en saber mantener y asimilar su alta calidad dramática e interpretativa a la comedia urbana, a la película histórica y a la adaptación literaria. Contenida en el gesto, dominadora de una perfecta dicción, elegante en su expresividad y perfectamente versátil para el drama o la comedia, Pilar López de Ayala se ha convertido en pocos años en una de las primeras actrices de su generación. Una pena, sin embargo, que no se decida o no le llegue la oportunidad de debutar en el teatro, donde su consagración sería plena.