La red de carriles bici impresiona sobre el plano porque crece por momentos y cubre Vitoria de punta a punta. ¿Pero qué dicen de ella los que pedalean a diario? La respuesta es contundente: los bidegorris están «mal diseñados» y conforman una tela de araña «inconexa y sin sentido». Así lo consideran varios usuarios y la propia asociación Gasteizko Bizikleteroak, que ha analizado para EL CORREO el sinuoso recorrido de los viales exclusivos para ciclistas. De hecho, la agrupación plantea al Ayuntamiento que lleve a cabo una docena de mejoras encaminadas a extender los actuales trayectos, que están «llenos de lagunas».
El nutrido listado de reclamaciones afecta a los cuatro puntos cardinales y parte de una premisa: «El error principal es que en esta ciudad se diseñan los bidegorris para pasear, y no para ser útiles cada día. Por eso la gente no los usa», apunta Xabier Arriola, presidente de la asociación.
La batería de tareas pendientes ni siquiera deja a un lado los nuevos carriles de Salburua y Zabalgana. Para ambas zonas, los ciclistas piden viales «que no sólo sean periféricos» y se adentren por las arterias centrales. También exigen terminar el bidegorri de la Avenida de Gasteiz, algo que debería repetirse en la calle Antonio Machado, donde «es un fallo que se empeñen en meter las bicicletas por la mediana ajardinada; tendrían que ir a ambos lados de la circulación, junto a las aceras».
Lakua
El listado continúa con la exigencia de una solución en el Bulevar de Euskal Herria, donde los ciclistas se chocan con unas pastillas de hormigón que les impiden el paso. «Parece una broma», dice Arriola. No muy lejos de allí, en Ibaiondo y Lakua, los carriles «sólo van haciendo paseos por los jardines, en lugar de bajar directos hacia la ciudad». Al llegar al paseo de Fray Francisco, Arriola tampoco entiende «por qué en una calle recién renovada un tramo tiene bidegorri frente a El Prado y el otro que está junto al colegio Corazonistas, no».
El listado se completa con la petición de varios bicicarriles que unan distintas zonas. Hacen falta entre el campus y el centro; entre el casco urbano y Salburua y Zabalgana; entre Jacinto Benavente y Zaramaga; y entre la Avenida del Cantábrico y el pabellón Buesa Arena.
Con esta reestructuración, la red vitoriana de carriles para ciclistas sería «ideal». Pero Arriola es pesimista y ve muy difícil que se corrija tal y como reclama el colectivo.
Sus reclamaciones no acaban ahí. El presidente de Gasteizko Bizikleteroak aprovecha para lanzar nuevas demandas, en este caso relacionadas con la necesidad de más aparcamientos para bicicletas. Deberían aumentarse en el campus universitario, en el palacio de Justicia y en las cercanías de la plaza de España. «Está claro que queda mucho por hacer».