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Martes, 4 de abril de 2006
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SOCIEDAD
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«La Iglesia también se oponía al principio a los trasplantes»
«La Iglesia también se oponía   al principio a los trasplantes»
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-¿Qué ha pasado para que los políticos ahora apuesten por la clonación terapéutica, cuando era un tabú hace no muchos años? ¿Les han convencido los científicos?

-Yo creo que, básicamente, han cambiado el Gobierno y su ideología. El Gobierno del PP, que abrió la puerta muy tímidamente a la utilización de embriones sobrantes con más de cinco años de antigüedad, ha sido sustituido por uno más progresista, de izquierdas, que entiende que esta línea de investigación puede desarrollarse con los correspondientes controles éticos.

-Pero el propio PSOE era mucho más cauto antes. Daba la impresión de que no contemplaba la clonación terapéutica a corto plazo. ¿Se trataba de ir avanzando poco a poco, según el apoyo social?

-Indudablemente. Un Gobierno no puede implantar medidas políticas sin contar con apoyo social y así ha sido en este tema, en el que la sociedad y los medios de comunicación han ido entrando en ese debate. Es lo mismo que ha pasado con la ley antitabaco. Eso no está exento de que haya ahora debate y discusión.

-Que puede ser muy duro, porque la Iglesia católica está frontalmente en contra.

-Sí; el debate puede ser duro. Lo que creo que debemos demostrar todos es responsabilidad y no entrar en las descalificaciones ni en los insultos. Hay que tener un debate de ideas y de posturas. Nosotros no pretendemos imponer a nadie lo que haga o deje de hacer, sino que la gente pueda tomar sus decisiones con suficiente conocimiento. No creo que la sociedad vaya a desaparecer porque se pueda investigar con material de origen embrionario; lo mismo que la sociedad no ha desaparecido por los trasplantes. Al principio, también la Iglesia se oponía a los trasplantes; decían que iba a ser la hecatombe. Hoy en día, los trasplantes son algo común y corriente, y no ha habido ninguna hecatombe social.

-¿España va a pasar, con la nueva ley, de estar en el vagón de cola de la investigación biomédica a viajar en la locomotora?

-¿Ya me gustaría a mí! En España contamos con buenos investigadores, con potencial. Pero hay que mejorar. Necesitamos más investigadores y jóvenes científicos que dinamicen el sistema. Con dinero, organización y una buena normativa, nuestros investigadores pueden hacer que avancemos mucho. Eso no sólo se reflejará en una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, sino también en capacidad productiva, porque la biomedicina tiene un gran potencial de creación de riqueza a través del desarrollo de fármacos, productos sanitarios, nuevas tecnologías, etcétera. El campo es inmenso y tenemos un buen sistema sanitario que puede generar todo ese conocimiento, toda esa riqueza.



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