Es una mañana frenética. Sesión de vídeo, entrenamiento en el Madrid Arena, atasco, comida en tiempo récord y nueva ración de autobús hacia el aeropuerto militar de Torrejón, desde donde el Baskonia partió ayer hacia Atenas. A pesar de tan apretada agenda, Velimir Perasovic exhibe gesto relajado. Inmune a las noticias que llegan de Grecia; a los 18.000 aficionados que acudirán al OAKA o al brillo que desprende el millonario Panathinaikos, la muralla entre el Baskonia y Praga. En su semana más determinante, 'Peras' analiza el ánimo y posibilidades de su escuadra. Esta tarde (19.45 horas, ETB 1), primer asalto.
-¿Estará listo Erdogan para tan trascendental partido?
-No ha entrenado pero creo que mañana (por hoy) jugará. Se trata de un esguince leve, no tendrá problemas. Los demás están bien.
-¿Le ha dado a tiempo a ver el Panathinaikos-Benetton?
-Sí, sí. Lo vimos Natxo (Lezkano) y yo. Hemos visto todos sus últimos partidos. Los jugadores han visto el vídeo esta mañana (por ayer) y aún nos queda otra sesión.
-¿Qué conclusiones ha extraído de lo observado?
-Que es un equipo que juega muy duro en defensa. En ataque se basa mucho en sus individualidades, que son muy importantes. Hay que defender muy bien el 'uno contra uno' y el 'dos contra dos'. Ellos ahí sacan muchas ventajas en ambas facetas.
-Se espera un mínimo de 18.000 aficionados del Panathinaikos en el graderío. Habrá que llevar casco.
-Espero que no. La mayoría de nuestros jugadores ya ha actuado en otras canchas con mucha gente. Nuestro pabellón también es grande. Soy de la opinión que estas citas importantes deben motivar al jugador. Espero que ahí surjan los ganadores natos.
-Y esta clase de partidos suelen hacerse eternos. Así le ocurrió hace una semana al Benetton, por ejemplo.
-Se hacen largos dependiendo de si estás ganando o perdiendo o de cómo juegas. Lo importante es concienciarse de que se trata de un partido que debes jugar los cuarenta minutos centrado, muy metido. Sobre todo por la calidad del contrario. Si te vas un rato, aunque sea pequeño, lo pagas caro. Ya le ocurrió al Cibona. Y el Panathinaikos se fue por dieciocho puntos en cinco minutos.
-¿En este tipo de eliminatorias a qué le concede más relevancia; a la mentalización, la táctica...?
-Lo más importante es llegar en muy buena forma, con el espíritu de saber que se trata de un momento importante. La mentalización es clave. Luego, todo el mundo prepara a conciencia los partidos. Puedes cometer un error o improvisar algún recurso mejor que el otro, pero es difícil que se trate de algo decisivo.
-¿Y cómo andan de mentalidad?
-Creo que estamos muy concentrados. Somos conscientes de que no será fácil, tenemos que jugar muy duro y concentrados.
-¿Asaltar el OAKA es un reto, un sueño o una quimera?
-Un reto, porque hay que ganar este partido, superar este cruce y jugar la 'Final Four', que es un deseo que tenemos. Lo vemos muy cerca y hay que cogerlo.
-Hay que ganar uno en...
-No, hay que ganar dos.
-De acuerdo, pero uno en Atenas. ¿Ve más factible este primero que un hipotético tercer encuentro de desempate?
-Mira, incluso ganando mañana (por hoy) será muy complicado imponerse en casa. De tres hay que llevarse dos. No importa cómo. Ni el orden.
«Cosas raras»
-¿Le preocupa el arbitraje?
-Un poquito. Todo el mundo me dice que en Grecia puede ocurrir de todo. Maljkovic me lo comentó el domingo. Intento no pensar en ello ya que hay cosas que no puedes dominar. Aunque inconscientemente tiendes a preocuparte un poquito. Debo pensar en mi equipo, en lo que está en mis manos. A partir de ahí, si hay cosas raras...
-Es de suponer que aplicará esa filosofía a la hora de analizar el ambiente. Al fin de al cabo, las canastas del OAKA miden lo mismo que las del Buesa Arena.
-En ese sentido no estoy preocupado. Creo que mis jugadores, tampoco. Lo importante es cómo estamos. Ver si somos capaces de jugar de tú a tú con un equipo 'muuyy' bueno. Quizá el mejor en Europa en calidad individual.
-Y que también ha dispuesto de un día más para prepararse.
-Tampoco podemos remediarlo. Ésta es una excusa que no me gusta.
-Más asuntos colaterales. Habrá seguro un representante español en Praga, Barcelona o Madrid. ¿Dos ya sería demasiado?
-Otra cosa sobre la que no podemos hacer nada. En nuestras manos está hacer el mejor partido, prepararlo lo mejor posible y jugar a mil por hora. Sobre todo lo demás, sólo podemos especular. No quiero que mis jugadores piensen en ello y se distraigan. Sólo debemos estar concentrados en nuestro trabajo.
-¿Y la victoria conseguida en Vistalegre les ha insuflado algún plus de confianza?
-Sí, porque el equipo demostró casta, carácter y que ha llegado a una fase tan importante, como son los cuartos de final de la Euroliga, con una buena mentalidad. Si con eso será suficiente aún no lo sabemos, pero creo que estamos preparados para la batalla. Seremos un equipo competitivo, que es lo mínimo que se nos puede pedir. Pero tengo un grupo ambicioso y eso te ayuda a conseguir metas.