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Martes, 4 de abril de 2006
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POLÍTICA
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El primer juicio a ETA en Francia tras la tregua comienza sin medidas especiales de seguridad
Las vascofrancesas Guimón y Beyrie se negaron a declarar por no poder hacerlo en euskera
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El primer juicio a ETA en Francia tras el anuncio de alto el fuego permanente comenzó ayer en el Tribunal Correccional de París sin medidas especiales de seguridad. Cuatro gendarmes custodiaron en el habitáculo reservado a los acusados presos a las vascofrancesas Lorentxa Guimón y Laurenxa Beyrie. En el resto de la sala el dispositivo era el mínimo habitual en cualquier juicio de faltas.

Al contrario que en los precedentes procesos de etarras, el acceso a la sala de vistas se realizó sin control de identidad ni confiscación de teléfonos móviles, grabadores o cámaras. En contraste, un dispositivo policial vigilaba la puerta de entrada a la sala de enfrente, donde se juzgaba a jóvenes procesados por disturbios en las últimas manifestaciones estudiantiles de París.

La recién estrenada etapa de distensión, que no mereció ninguna alusión en la audiencia, no se tradujo en una mayor locuacidad de las acusadas. Guimón y Beyrie no respondieron a ninguna pregunta del tribunal y permanecieron encerradas en un total mutismo por no tener autorización para expresarse en euskera.

Las dos mujeres intercambiaron miradas de complicidad cuando los jueces recordaron que Patxiku Guimón, hermano de Lorentxa, había sido detenido en 1999 en compañía de Aitzol Gogorza, con el que Laurenxa se ha casado en la cárcel. También se sonrieron al oír que Guimón está soltera sin hijos, pues dio a luz en la clandestinidad a una niña cuyo padre es el ex dirigente de ETA, ya detenido, Iñaki Esparza Luri.

En el proceso, al que comparece en libertad provisional como presunto cómplice el vascofrancés Patrick Etchemendy, se juzga el alquiler por Guimón de cuatro zulos descubiertos en el País Vasco francés en abril de 1999, durante la precedente tregua. En ellos había 31 granadas, 30 pistolas, 4 fusiles, 280 kilos de materiales explosivos, 213 detonadores y dos furgonetas robadas a una compañía de alquileres de Gerona.



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