El Correo Digital
Martes, 4 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
POLÍTICA
Imaz insiste en unir fuerzas «sin egoísmos» y EA pide respeto a lo que decida Euskadi
El PSE saluda el discurso del PNV pero espera que Ibarretxe no acuda a la reunión «con la calculadora electoral en el bolsillo»
Imaz insiste en unir fuerzas «sin egoísmos» y EA pide respeto a lo que decida Euskadi
Imaz, el domingo en el aniversario del batzoki de Durango. / MITXEL ATRIO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

En vísperas de la reunión que mantendrán hoy José Luis Rodríguez Zapatero y Juan José Ibarretxe, los partidos vascos aprovecharon ayer para reafirmar sus posiciones tras el alto el fuego de ETA, que ponen de manifiesto, como en el caso de PNV y EA, la disparidad de criterios con que afrontan el nuevo escenario. El presidente jeltzale, Josu Jon Imaz, insistió una vez más en la idea que ha convertido en bandera de su discurso en los últimos días: no es tiempo de «frentes» en Euskadi ni de dejarse llevar por «egoísmos» o cálculos electorales, sino de unir fuerzas para consolidar la paz, la «prioridad absoluta» de su partido en estos momentos.

En una entrevista en Radio Nacional, el líder peneuvista subrayó que el encuentro de hoy entre los jefes de los Ejecutivos de Madrid y Vitoria debe dar cauce a un diálogo «leal y sincero» que abra la puerta a la «cooperación entre instituciones» para hacer posible «todos juntos» que la paz se afiance de forma «irreversible».

Para ello, el presidente del EBB pidió a los partidos «generosidad y empatía para tratar de entender al adversario político» y, sobre todo, que hagan esfuerzos para apartar el proceso de pacificación «de la 'meleé' electoral». Así, se mostró partidario de aparcar las «aspiraciones políticas» partidistas hasta que el citado proceso concluya porque, según subrayó, la consecución definitiva de la paz y los acuerdos políticos que puedan labrarse entre los partidos deben «separarse conceptualmente» por «higiene democrática». «Un acuerdo político en Euskadi nunca podrá ser consecuencia del diálogo con una organización terrorista», remachó, si bien apuntó que en una Euskadi definitivamente en paz todos los proyectos deberían poder ponerse encima de la mesa.

EA, en cambio, incidió en el discurso netamente soberanista, que le ha distanciado del PNV en estos primeros compases tras el alto el fuego. No obstante, su presidenta, Begoña Errazti, moduló la respuesta del partido a la ausencia de la dirección jeltzale en la manifestación convocada el pasado sábado en Bilbao. Si el domingo Unai Ziarreta reprochó al PNV que se quedara «fuera de juego», ayer Errazti consideró «legítimas» todas las posiciones y subrayó que estas diferencias de criterio no afectarán al funcionamiento del tripartito. No obstante, defendió la postura de EA de «movilizar» a la sociedad vasca por entender que se encuentra a las puertas «de la paz y de la normalización política, del fin del sufrimiento general». Por eso, en declaraciones a la Cadena Ser, pidió a Ibarretxe que reclame hoy al presidente del Gobierno «respeto a la decisión del pueblo vasco» y que «cumpla» la resolución del Congreso que le autoriza a dialogar con ETA una vez certificado el cese definitivo de la violencia. Según dijo, Zapatero tiene un «trabajo histórico» por delante y debe consolidar los «pasos interesantes» que, a su juicio, ha empezado a dar.

Prisas

Los socialistas, por su parte, pusieron el acento en las «prisas» del lehendakari por poner en marcha la mesa de partidos tras el anuncio de ETA. Tanto el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, como el líder del PSE guipuzcoano, Miguel Buen, alertaron de que «la ansiedad es mala consejera», en palabras del primero. Blanco subrayó el papel preponderante que corresponde al Ejecutivo socialista en el proceso de paz, aunque confió en que la cita Zapatero-Ibarretxe sirva para «sumar» y «comprometer a todo el mundo» en ese camino.

Buen también advirtió a Ibarretxe de que las «prisas» pueden mandar «al traste todo lo que se ha avanzado». Por tanto, diferenció entre la actitud del lehendakari -confió en que acuda a la reunión con «espíritu de colaboración» y no «con la calculadora electoral en el bolsillo»- y la de Imaz, que calificó de «pragmática, posibilista y leal».

También Gabriel Elorriaga, secretario de Comunicación del PP, lamentó el comportamiento «precipitado y cercano al ridículo» del lehendakari y le pidió que «respalde al Gobierno de la nación» porque, dijo, es a quien corresponde gestionar el alto el fuego.



Vocento
[an error occurred while processing this directive]