A pesar de que estará cuatro semanas alejado de los terrenos de juego, Aritz Aduriz casi vive con mayor preocupación la situación clasificatoria del Athletic que su lesión. Ahora, le tocará sufrir desde la grada, aunque confía en que ese padecimiento se evapore cuanto antes. «Estoy convencido de que cuando vuelva estará todo resuelto», vaticinó un optimista ariete guizpuzcoano.
El delantero calificó de «bueno» el punto conseguido en Vitoria frente al Alavés. «Es positivo. Fue un partido disputado y difícil. Viendo los resultados que se dieron durante la jornada puede ser positivo. Pero lo que hay que intentar es hacerlo mejor ganando el domingo al Mallorca», reclamó Aduriz, que apuntó que el equipo había asimilado que lo importante era «no perder» en Mendizorroza tras la victoria de la Real el sábado: «Íbamos a aguantar el partido y luego ir a por él, pero no pudo ser así. Tenemos que dar por bueno el empate».
Asimismo, el delantero desveló que el técnico de Barakaldo le había transmitido sus «ánimos», además de desearle una pronta recuperación. «También me ha dicho que no pasa nada», indicó el goleador del Athletic, que reiteró su confianza en sus compañeros: «Van a sacar los puntos que hacen falta para estar tranquilos».