En una entrevista concedida a ETB, López ha asegurado que un acercamiento de presos no significa que el Gobierno esté pagando "un precio político" por la paz. Según ha precisado, la política se verá en otro escenario y los partidos políticos tendremos que utilizar la política para resolver los problemas que tiene el país, pero absolutamente alejados y nada condicionados por ese otro escenario en el que el Gobierno tiene que hacer efectivo el abandono de las armas con la banda terrorista".
López ha insistido en que "lo que se abren son dos caminos paralelos, que no pueden estar mirándose unos a otros". Ha reiterado que "hay un espacio para que el Gobierno y ETA dialoguen para hacer efectivo el abandono de las armas y eso llevará su recorrido, pero no pueden vigilar a los partidos políticos en la búsqueda del consenso".
En cuanto a la convocatoria del Pacto Antiterrorista anunciada por Zapatero, el dirigente del PSE-EE considera que "nadie lo debiera ver mal" si el objetivo de esa reunión es que el PP "también constate con el conjunto de los partidos políticos que el alto el fuego va en serio" e "implicar al PP en la unidad de todos los partidos políticos para caminar este camino juntos". En ese sentido, espera que el PP "entienda que es importante su concurso y su participación en el camino en el proceso y en el debate político que se pueda abrir en el futuro".
Mesa de partidos
López considera, en relación a la mesa de partidos para la normalización política, que las cosas "tienen que ir al ritmo lógico y al ritmo que nos hemos marcado los propios demócratas", e insiste en que estamos "en el tiempo de verificar entre todos los partidos políticos" la veracidad del alto el fuego de ETA. Además, ha puntualizado que la mesa de partidos "hay que ponerla en marcha cuando hayamos consensuado entre los partidos políticos quiénes nos sentamos, dónde nos sentamos y con que metodología vamos a trabajar".
López ha reiterado que la mesa de partidos "tiene que tener como principios el rechazo a la violencia como mecanismo para obtener objetivos políticos y la ausencia de violencia, porque no queremos nadie que esa mesa de partidos esté tutelada por una banda terrorista que pueda decirnos si me gusta bien y si no me gusta vuelvo a actuar". Asimismo, se ha mostrado convencido de que cada partido podrá defender "con absoluta libertad" sus planteamiento políticos, "lo que no significa que nos anclemos, sino que tenemos que entender que a la mesa de partidos hay que ir con voluntad de buscar consenso".
En cuanto a las víctimas de ETA, López ha coincidido con su reclamación de "memoria, dignidad y justicia", porque "no se puede construir un país desde el olvido". En ese sentido, ha recordado que las víctimas "fueron asesinadas por representar al país, su pluralidad y por oponerse a un proyecto totalitario que quería imponerse por la violencia".
Ilegalización de Batasuna
También se ha referido a la petición de datos sobre la ilegalización de Batasuna que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha hecho al Gobierno español y a abogados de HB. A López le parecería "muy bien que la izquierda abertzale tuviera un referente político, porque eso significaría que este proceso funciona y que ETA y la violencia desaparece definitivamente de nuestras vidas".
No obstante, ha afirmado que depende de la izquierda abertzale que puedan tener un referente político, porque "a esa formación política no se le exige nada que no se nos exija a los demás partidos políticos, que es que actuemos con bases democráticas y que rechacemos la violencia como un mecanismo para obtener objetivos políticos". "A partir de ahí me parecería bien que existiera esta formación que representara a una parte de la sociedad vasca, porque eso significaría que vamos avanzando", ha aseverado.
El líder del PSE-EE advirtió de que "nadie tiene que trabajar para la paz teniendo en cuenta criterios electorales o partidistas" porque, a su juicio, sería "un error mayúsculo". "La paz -dijo- es un objetivo en sí mismo y nadie puede estar intentando conseguir votos o réditos políticos".