Señor alcalde de Vitoria: es lamentable que usted y otros responsables de las dos administraciones alavesas más importantes -el Ayuntamiento y la Diputación foral- hayan entendido el problema del centro cívico de El Pilar y los trabajadores de Indesa como una cuestión de interferencia en competencias de diferentes instituciones, que es lo que se desprende de sus declaraciones. Dijo que «no se mete sobre quién debe barrer los pasillos de la Diputación». Entiendo que el alcalde de una ciudad como Vitoria, cuya tarea es la de liderar los destinos ciudadanos, debe tener también tiempo para preocuparse por quién barre sus dependencias. Porque, señor Alfonso Alonso, el problema es que quien desempeña ese trabajo son trabajadores con minusvalías, justo las personas que salen más lesionadas con su idea de las cosas, o por lo menos con su idea sobre cómo se debe limpiar el centro cívico de El Pilar. Lamento que no se haya usted percatado de que lo que hay que hacer en la capital alavesa es generar nuevas posibilidades de empleo y más servicios para Indesa, la empresa de titularidad foral que contrata a personas con discapacidad. Hay muchos vitorianos con problemas físicos y psíquicos en esa lista de espera que necesitan trabajar, porque es vital para ellos. Plantéese, señor alcalde, protegerles como primer mecanismo de inserción. Está usted obligado a ello.