La empresa vizcaína Matrinor, dedicada a la troquelería, tiene previsto presentar hoy ante la autoridad laboral un expediente temporal de suspensión de empleo para un total de 270 trabajadores, que aplicará de forma rotatoria y afectará simultáneamente a un máximo de 243 operarios. Se trata de una medida contemplada en su plan de viabilidad, después de que el pasado 2 de febrero se viera obligada a suspender pagos y acogerse a un procedimiento concursal al no poder hacer frente a sus compromisos.
El ajuste tendrá una vigencia de seis meses. La dirección de la compañía de Erandio quiere comenzar a aplicarlo de forma urgente, aunque para ello deberá recibir antes la autorización administrativa, que se prevé inmediata. La firma irá recuperando los trabajadores a medida que se lo permita la marcha de sus pedidos.
Durante la suspensión de contratos, los empleados cobrarán el paro en las condiciones habituales; es decir, entre un mínimo del 60% de la base reguladora de su sueldo y un máximo el 220% del salario mínimo interprofesional, en función del periodo transcurrido y la situación personal de cada uno. El expediente ha sido pactado con el comité de empresa, que ha negociado con la dirección un complemento lineal de 600 euros mensuales a la prestación de paro siempre que la cantidad final no rebase el 100% de la retribución neta. Fuentes sindicales señalaron que, con estas condiciones, aproximadamente el 80% de los afectados se garantiza el 85% de sus ingresos habituales.
Gestión desacertada
Matrinor está considerada una de las compañías más modernas de Europa en el sector de troquelería. Pero una gestión «poco acertada» en los últimos años, según sus actuales responsables, la crisis del sector del automóvil y la creciente competencia de los países del Este de Europa la llevaron a principios de año a una situación de fuerte crisis, que desembocó en el procedimiento concursal en que está inmersa.
Ya bajo administración judicial, la contratación de un nuevo gerente -especializado en reconvertir empresas- fue el primer paso para buscar una salida a la firma. El siguiente paso es la elaboración de un plan de viabilidad, uno de cuyos primeros pasos es la regulación de empleo.
El gerente de la empresa, José Soler, reconoció recientemente en una entrevista con EL CORREO que el excedente laboral contemplado se acerca a los 50 trabajadores de una plantilla próxima a los 320.
Los primeros planes para la compañía prevén la vuelta a la normalidad laboral en el plazo de un año, aunque para ello será necesario reducir los costes en un 25%, según señaló Soler en su día.