Nadie trabaja ya en los pabellones de Adurza donde durante décadas el sonido de la sirena llamó al trabajo a tres centenares de operarios en Esmaltaciones San Ignacio, una de las industrias representativas de Vitoria. Los terrenos, donde se harán casi un millar de viviendas, buena parte tasadas, son ahora un escenario post-industrial. Naves sin techumbre, oficinas desiertas, ni rastro de maquinaria, silencio. La promotora que se hará cargo de la reconversión de la zona -la firma local Urvasco- ha comenzado ya el desmantelamiento y la descontaminación de los pabellones de la fábrica de esmaltes. Desaparecerán, según las previsiones, este mismo año.
El plan compartido por la iniciativa pública y privada para transformar la antigua zona industrial en 904 pisos avanza «viento en popa», según el concejal de Urbanismo, Jorge Ibarrondo. Abarca 115.000 metros cuadrados en tres parcelas. Una, la fábrica de Esmaltaciones, que se extiende por 86.200 metros. Dos, la vecina Pemco, de menor tamaño (9.912 metros cuadrados). Y tres, los antiguos depósitos de Campsa, ahora de propiedad municipal (19.000 metros).
Los trabajos están más avanzados en la primera de las tres. Ya está en marcha el proceso de descontaminación de los suelos, previo a la aprobación del proyecto de urbanización. «Esperamos que a final de este año tendremos ya un solar limpio, expedito y descontaminado para empezar a urbanizar en 2007», destaca Ibarrondo. Lo último en derribarse serán las oficinas, la parte más visible de la factoría desde las calles de Adurza.
Plazo hasta agosto
Los operarios de Pemco todavía rinden a pleno rendimiento en su puesto de trabajo habitual. Sus nuevas instalaciones de Júndiz -el mismo polígono donde se ubica ya Esmaltaciones- están en construcción. «Hoy mismo les han dado de alta el gas», informó Ibarrondo. «Tienen previsto hacer el traslado antes de final de año, aunque por convenio disponen de plazo hasta agosto de 2007», apuntó el concejal. En la tercera de las parcelas, el solar municipal de la antigua Campsa. También se prevé acometer durante este año las tareas de descontaminación.
La edificación de los 904 pisos arrancará en 2008, según los cálculos municipales, aunque no descartan que algún bloque «pueda iniciarse antes».