El presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, vincula la angina de pecho que sufrió el pasado viernes al «linchamiento personal diario, encarnizado y atroz» al que, según dice, se ha visto sometido desde que trascendiera su reunión con representantes de ETA en Perpignan.
A ello se ha sumado, según explica el líder republicano en un artículo publicado ayer en el diario 'Avui', la «preocupación diaria» por el Estatuto catalán y la «presión constante» por la posición de su partido a este respecto, además de «las idas y venidas a Madrid, las reuniones, las negociaciones ».
Carod se lamenta por haber soportado un «linchamiento de una intensidad que no recuerdo que nadie haya padecido nunca antes». «Me han insultado, menospreciado, descalificado. He sido víctima de todo tipo de mentiras sobre mí y mi famillia», prosigue, antes de apuntar que «pasará tiempo antes de que pueda ir con normalidad por ciertos puntos de España. A algunos, que no conozco, quizás ya no iré nunca».
En toda caso, recuerda su entrevista con ETA como «horas de conversación» con los dirigentes de la banda «loando la bondad de la política como único instrumento para conseguir que los pueblos sean libres y no a través de las pistolas». «Volvería a hacerlo», remarca.