«Doy lo mejor cuando el partido está caliente». El autor de la frase responde al nombre de Serkan Erdogan. La pronunció nada más bajarse del autobús procedente de Madrid'06. Guardaba el trofeo al anotador más seguro en su mochila y portaba una pequeña réplica de la Copa de campeón en las manos.
El tiempo ha demostrado que la afirmación era atinada. El otomano responde cuando el termómetro se desborda. Es un 'matador'. Un francotirador que se supera a sí mismo cuando las fichas se amontonan sobre el tapete.
Ya lo rubricó en el 'torneo del k.o.' -en los tres partidos, además- y el pasado sábado dio nuevas muestras de su sangre fría en el incandescente Pazo dos Deportes lucense.
Con el segundero agonizante, el otomano de barba cerrada aceptó la responsabilidad. Su triple sobre la bocina, desde más de siete metros, evitó una traicionera prórroga. Y, de paso, mantuvo al TAU en la zona noble de la clasificación de la ACB. Justo detrás de la pareja de líderes conformada por el Unicaja Málaga y el Barcelona.
Igual que en Las Palmas
Lo cierto es que, echando un vistazo a la hemeroteca, el Baskonia suele solventar con eficacia los partidos apretados. Hace un par de semanas, en un clima similar al de Lugo, ya sorteó un panorama idéntico. Cuando apuraba el electrónico y el Gran Canaria se veía ganador, apareció Scola para quebrantar su ánimo.