El Consejo Escolar de la Ikastola Aranzabela ha decidido solicitar al Ayuntamiento que se replantee el plan de Tres Santos para el parque de Arana y sus alrededores. Tres son las principales razones que se esgrimen. Debido al plan de comunicaciones viales, la ikastola y su entorno quedará más aislada aún del centro urbano. El problema se agravará cuando muchas y muchos estudiantes tengan que superar los riesgos y accidentes que hoy en día ya son más que suficientes. Porque el plan perjudica tanto al medio ambiente como a la convivencia. Suplantar los servicios y zonas verdes de los barrios por cemento va en total contradicción con los valores que intentamos enseñar en la ikastola. La enseñanza de dichos valores no tiene que limitarse a lecciones impartidas en las aulas, sino que también hay que llevarlos a la práctica. Cabe recordar, además, que hace tres años el mismo Ayuntamiento prohibió a la ikastola seguir celebrando su cross anual en el parque de Arana con la excusa de que «se estropearía el parque». Ahora sabemos que lo va a «proteger» con cemento. Al margen de la dudosa legalidad del plan, no se ha tenido en cuenta la opinión del vecindario ni de la ciudadanía que saldría perjudicada. Más todavía, es evidente que se ha realizado contra su opinión.