Más coches en la calle y una «mejor calidad» del servicio, ahora «insatisfactorio». El Ayuntamiento de Vitoria se mostró ayer dispuesto a revolucionar en un plazo de quince meses el funcionamiento de los taxis de la ciudad, un sector que acumula cada vez más quejas ciudadanas por la escasez de vehículos en los momentos de mayor demanda y sus altos precios. La oposición al completo -PNV, PSE, EB y EA- firmó ayer una moción donde se exige al Gabinete Alonso una regulación más estricta del sector y un incremento sin precedentes en el número de licencias. El alcalde, cuya formación coincide con parte del espíritu de la medida, se verá obligado a sumar 56 nuevos coches a los 174 que tienen ahora autorización para este trabajo. 20 de esas licencias ya están en marcha y se otorgarán este año. El resto se deberá conceder en el primer semestre de 2007.