El comité de empresa de Caballito apura sus opciones para evitar el despido de 23 trabajadores, un recorte que ha sido aprobado en primera instancia por un tribunal arbitral y autorizado después por el Gobierno vasco. Agotada la vía administrativa, los ex huelguistas han presentado un recurso contra el laudo emitido hace un mes por tres juristas del Consejo de Relaciones Laborales para tratar de anular las bajas.
La resolución admitía un excedente de mano de obra y daba vía libre a la firma para tramitar un expediente de regulación de empleo (ERE). Tal y como adelantó EL CORREO, los trabajadores formularán un recurso de alzada al detectar «irregularidades» y «presiones» de la dirección para orientar los despidos hacia los ex huelguistas. Pero, además, han decidido impugnar ante los tribunales el propio laudo al entender que las 23 bajas establecidas en él «ni siquiera están justificadas».
El comité de empresa rescata en este recurso un argumento que ya había esgrimido en la larga sucesión de dictámenes y apelaciones que ha proseguido al final de la huelga, que duró más de dos años. Se quejan de que los árbitros se fían «ciegamente» del plan industrial elaborado por la consultora independiente Ernst & Young.
Una asesora de USO, una de los centrales presentes en el comité, opinó que el arbitraje debería haber entrado a valorar cuántos empleados sobraban, «pero no cumplieron ese mandato».
«No sobra nadie»
Además, el sindicato aseguró que actualmente trabajan en la fábrica de abrasivos 161 personas, mientras que otros 11 operarios -todos ex huelguistas- disfrutan de un permiso retribuido. El plan industrial calculaba en 162 el personal necesario para sacar adelante la producción. De ahí concluye que «no sobra nadie».
La judicialización del caso puede intensificarse con un tercer recurso, que sería presentado después de conocerse la identidad de los 23 despedidos.