Para las grandes empresas -las más sindicalizadas-, muchas de las propuestas de la futura Ley de Igualdad son «viejas». Los delegados sindicales en Induyco e Iberdrola coinciden al reseñar que «hay cosas que ya teníamos de antes». 'Cosas' como la «posibilidad de reducir la jornada laboral, mejorar las condiciones de trabajo o solicitar una excedencia cuando se tienen hijos pequeños», explican Soledad Pérez Díaz y Juan Sánchez Benítez.
Es cierto que algunos puntos se lograron hace años a pulso de negociación y de huelga. «Como cuando conseguimos que Induyco nos pagara parte del coste de la guardería de nuestros hijos», recuerda Pérez Díaz. De aquél «avance importantísimo» -que permitió a las madres conservar su puesto de trabajo- han pasado ya tres décadas. «Creemos que en nuestra empresa será fácil aplicar la ley. Lo difícil, en realidad, será cambiar el modo de pensar y los métodos de antaño», agrega.
En Iberdrola -y pese a que la mayoría son hombres-, hay «un buen acuerdo» sobre los permisos de maternidad. «La empresa tiene bastante sensibilidad en ese sentido», reconoce el delegado de CC OO. «Nuestros convenios son pioneros en muchos aspectos -insiste Sánchez-. Las herramientas están y se aprovechan, para reducir las jornadas, para los permisos en las parejas de hecho ».