Las remuneraciones y el blindaje de los tres consejeros ejecutivos del BBVA -el presidente, el consejero delegado y el secretario del consejo, José Maldonado-, así como el nuevo sistema de retribuciones para los cerca de 1.800 directivos de la entidad se convirtieron en uno de los asuntos 'calientes' de la junta.
Durante el turno de intervención de los accionistas fueron varias las personas que criticaron ambos asuntos. Las más duras fueron las de los sindicatos. Fue CC OO el que se mostró más beligerante al asegurar que «se están produciendo errores en la gestión de los recursos humanos y en el buen gobierno corporativo». Las críticas de esa central fueron atribuidas por Francisco González al clima generado en «tiempos de elecciones sindicales».
Pero no todo fueron censuras. También hubo quienes apoyaron las retribuciones de los directivos, ya que el nuevo sistema está ligado a la rentabilidad total que logren los accionistas. En concreto, el plan contempla que los 1.800 directivos, que representan cerca del 2% de la plantilla, se repartan en los próximos tres años hasta 22 millones de acciones -que actualmente alcanzan un valor de mercado de 370 millones de euros- en función de la evolución de la acción comparada con la de los 14 grupos financieros europeos más importantes.
Blindaje
En lo que respecta a la retribución y blindaje de los tres consejeros ejecutivos -en caso de ser cesados en sus cargos tienen derecho a una indemnización de 122 millones de euros-, el presidente de la Comisión de Nombramientos y Retribuciones del BBVA, Ignacio Ferrero, aseguró que ambos apartados están «en línea» con las prácticas de otras compañías comparables por tamaño, a nivel nacional e internacional. González, Goirigolzarri y Maldonado ingresaron el pasado año 8,64 millones de euros en salarios y 10 en incentivos. Además tienen acumulados 87,7 millones en sus planes de pensiones.