El Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) aporta a los trabajadores vascos casi el doble de recursos de los que le corresponden por su peso laboral en España, lo que evidencia las superiores dificultades de solvencia por las que atraviesan las empresas de Euskadi. En concreto, con el 5,1% de la masa laboral española -981.300 trabajadores de 19,3 millones, según datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA)-, la comunidad autónoma recibió el año pasado el 8,9% de todo el dinero que destinó el organismo público para abonar las obligaciones salariales no cubiertas por las compañías: 20,7 millones de un total de 232,1 millones de euros.
Sin embargo, el dato, aunque significativo, no es preocupante, dado que el recurso al Fogasa está desde hace unos años en los niveles más bajos de la última década en ambos marcos geográficos.
El Fogasa redujo el pasado ejercicio un 17% sus aportaciones a los trabajadores españoles, tras haber sufrido tres años seguidos de ligero crecimiento. En el caso de Euskadi, la caída fue del 20%. Este descenso y los buenos balances de los últimos años han consolidado de forma sustancial la situación económica de un ente que es excedentario en sus recursos desde hace varios ejercicios.
El Fogasa es un organismo público autónomo que tiene como misión garantizar a los trabajadores el cobro de sus salarios e indemnizaciones por despido cuando la empresa no puede hacerlo por insolvencia o quiebra. Utilizado durante décadas como instrumento de apoyo a los procesos de reconversión industrial, su situación patrimonial se ha visto favorecida por más de una década de bonanza de la economía española. Se financia con las aportaciones de los empresarios -0,4% del salario- y su situación es tan sólida que los recursos que tiene acumulados -más de 3.000 millones de euros- le servirían para pagar durante más de una década sus obligaciones al ritmo de gasto actual, según fuentes de la patronal vasca Confebask.
La mitad que en 1996
El gasto de esa entidad el pasado año en España se situó exactamente en la mitad del de 1996, y de forma aproximada también sucedió lo mismo con el número de trabajadores beneficiados, que fue de 68.602, la cifra más baja de sus historia. En la comunidad autónoma vasca, los casi 21 millones de euros pagados en 2005 suponen poco más de un tercio de lo abonado 1996. Los 6.616 empleados beneficiados -9,6% del total de España-, sin embargo, no son el registro más bajo de su historia, ya que está por encima de los correspondientes a los años 2001 y 2002, con casi 4.760.
La excelente salud financiera del Fondo de Garantía Salarial -que también alcanza a otros organismos como el Inem y la propia Seguridad Social- es argumentada por la patronal para pedir al Gobierno una rebaja de las cotizaciones. A falta de datos oficiales, diversas fuentes estiman que el excedente anual del organismo se sitúa por encima de los 400 millones de euros.
Desde hace meses se dan por seguros algunos cambios, dentro de la reforma laboral que negocian el Gobierno, la patronal y los sindicatos. Las novedades podrían suponer una rebaja de una décima en la cuota que aportan las empresas y en la extensión de sus beneficios a situaciones distintas a las contempladas en la actualidad, con la vista puesta a mejorar la competitividad de las empresas, en especial las 'pymes'.