La primera gran batalla albiazul en la carrera hacia la permanencia se escenifica esta tarde en el Ramón de Carranza. El Alavés se presenta en Cádiz con los números en la cabeza y la certeza de que el resultado puede marcar su tramo final de la Liga. Tanto es así que un triunfo le permitiría distanciar a cuatro puntos -más el golaverage particular- a un adversario directo a falta de sólo diez partidos. Pero también es consciente de que la derrota le condenaría de nuevo a los puestos de descenso. El empate daría continuidad a la cerrada lucha entre los contendientes.